Contenedores sin ruido y preparados para enfrentar embestidas del viento de Almería
El nuevo contrato de la recogida de la basura amplía su número y estarán adaptados
Las grandes compañías se encuentran analizando la licitación activa del Ayuntamiento de Almería para la adjudicación del servicio de recogida y transporte de los residuos de la ciudad y los requisitos exigidos para adecuar sus ofertas a esta nueva contratación que traerá un mayor número de contenedores en las calles, adecuados, además, a la climatología. Se pide que sean resistentes y mecanismos específicos que les permitan soportar las embestidas de vientos fuertes sin desplazamientos, así como sistemas de apertura y cierre sin ruidos, molestos para los vecinos.
Hasta el 26 de mayo las empresas del sector pueden presentar sus ofertas a esta licitación con un presupuesto base de 162 millones de euros por los servicios a prestar durante once años, cantidad que contempla también nuevos vehículos eco y contenerización como los novedosos ‘quita y pon’ planificados para el centro histórico, si bien, a nivel general de la ciudad, los contenedores a sumar a la flota actual conllevan de igual modo innovaciones.
Serigrafiados con el logo del Ayuntamiento de Almería y convenientemente identificada la tipología del residuos, se requiere que produzcan el menor ruido posible tanto en su manipulación por el vehículo recolector como en la apertura y cierre de tapas realizada por los usuarios. Incorporarán dispositivos de amortiguación acústica a fin de limitar las emisiones de ruido originadas por su uso.
Además, los contenedores instalados en la vía pública estarán adecuadamente ubicados e inmovilizados (en aquellos lugares donde sea necesario por la acción del viento), en lugares acondicionados para este fin. Dispondrán de sistemas antivuelco y tapas que no puedan ser levantadas por el viento.
La flota de contenedores de restos (los grises), y reciclaje –la contenerización marrón es reciente– en su mayor parte será renovada en un 80%, al estimarse que el 20% restante se encuentra en condiciones óptimas. Aumentará con ello el número de islas – o conjuntos–, que dispongan de la totalidad de las fracciones, de tal manera que el vecino que vaya a tirar residuos orgánicos pueda encontrar también junto al marrón los contenedores amarillos, verdes y azules. “El objetivo es que haya islas completas y que no queden contenedores aislados para facilitar al ciudadano el reciclaje”, explicaba el pasado mes el concejal de Sostenibilidad Ambiental y Energética, Antonio Urdiales.
Los pliegos indican que estos nuevos contenedores adscritos al servicio de recogida de residuos deberán contar con alta resistencia a impactos y a la exposición a las condiciones ambientales, tanto a nivel de robustez como de mantenimiento de las características funcionales y pictográficas. Asimismo, se procurará en la medida de lo posible, la mayor uniformidad estética entre todas las fracciones y sistemas de recogida.
Los pliegos exigen un como mínimo la instalación de 742 contenedores de envase de carga lateral y el mismo número para los destinados al papel y cartón, lo que supone ampliar las dotaciones existentes en 332 y 428, un incremento del 81 y 136 por ciento, respectivamente.
Entre otras características, el Ayuntamiento requiere, para los contenedores de carga latera y, en concreto, los destinados a envases y cartón o papel que estén dotados de una boca especial sin contacto que permita la introducción del residuo sin que el usuario tenga que tocar el contenedor. Se especifica que han de contar con “un sistema de bulón antivuelco”, así como de un “sistema de bloque doble en la tapa calle para imposibilitar el acceso y evitar roturas debidas al viento”.
Visibilidad de los peatones y de estética discreta
Los contenedores se situarán sobre calzadas en zonas de estacionamiento autorizado, convenientemente distribuidos y de forma que no obstaculicen ni dificulten o impidan la visión de los peatones y conductores de vehículos, evitando los lugares reservados para aparcamiento o salida de vehículos de emergencia. Como criterio general los contenedores se situarán prioritariamente en las ubicaciones actuales y sobre calzadas, salvo casos puntuales debidamente justificados que se permitirá su implantación sobre aceras. Todos los contenedores deberán ser accesibles para el usuario y se pide también el menor impacto visual posible con respecto al entorno.
Los contenedores de la fracción resto irán dotados de pedal central con regulación en altura y profundidad para mayor facilidad de uso. Además, como mínimo el 20% de estos contenedores estarán dotados de maneta ergonómica que suponga el mínimo esfuerzo para abrir la tapa para las personas con discapacidad o movilidad reducida –a petición de las mismas– e incorporarán placa identificativa del tipo de residuo en braille. Los de carga trasera y cuatro ruedas (1.200 litros), contarán con certificación externa de accesibilidad universal y se exige tapas de fácil uso para el ciudadano y para ello estar provisto de amortiguadores para que la operación de apertura y cierre sea suave y así evitar accidentes con su uso. Entre otras características, los contenedores de carga trasera de dos ruedas, incorporarán un sistema de insonorización integrado en la tapa.
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