Coronavirus en Almería

  • D. S. es una joven almeriense de 37 años calificada como persona vulnerable/ riesgo, que aún sigue esperando el resultado de una PCR y una llamada de seguimiento

Con covid y enferma de riesgo: “Podría estar grave y seguiría esperando”

La joven almeriense D. S. está confinada en su dormitorio desde hace más de una semana, sin tener noticias de su médico ni tampoco del resultado de su PCR, realizada hace hoy una semana. La joven almeriense D. S. está confinada en su dormitorio desde hace más de una semana, sin tener noticias de su médico ni tampoco del resultado de su PCR, realizada hace hoy una semana.

La joven almeriense D. S. está confinada en su dormitorio desde hace más de una semana, sin tener noticias de su médico ni tampoco del resultado de su PCR, realizada hace hoy una semana.

(Almería)

Esta es la historia de lo que perfectamente puede denominarse un despropósito y que exuda las lagunas que puede tener el sistema sanitario andaluz en este momento. La modificación a primeros de año por parte de la Junta de Andalucía, a propuesta del Comité regional de alto impacto en Salud Pública, de modificar las condiciones en lo que corresponde a una clara relajación del protocolo de seguimiento y rastreo de los casos con Covid y sus contactos, podría estar provocando una situación de desamparo médico para muchos andaluces en este momento que están pasando la enfermedad.

Ese es el caso de una almeriense de 37 años que ha querido contar a este medio su particular situación con el SAS. Para evitar perjuicio alguno, al considerarlo un tema delicado, prefiere que se la nombre solo por sus iniciales. D. S. es una joven con pauta completa de vacunación y calificada por el propio sistema como persona vulnerable o de riesgo ante la COVID-19. Padece una enfermedad autoinmune que afecta a los riñones de manera crónica, motivo que desde el primer momento le ha causado preocupación al no conocer cómo podía ser su reacción de contraer el virus.

Comenzó a sentirse mal el pasado día 5 de enero, en víspera de Reyes, con picor de garganta y tos. Síntomas que horas después también se tornaron en un exacerbado agotamiento, mucosidad y tos. Al ser una persona vulnerable llamó directamente a su centro de salud con la primera sintomatología, en concreto al de la barriada de Nueva Andalucía, con el que después de varios intentos consiguió contactar. Al explicar sus síntomas y comprobar su perfil, un rato después la llamó su médico, quien le pidió una PCR. Eso sí, no para el día, ni para el siguiente (día 6 de enero festivo), para el 7 de enero viernes a las 13:00 horas. Además, también le notificó que le haría seguimiento.

Durante esas 48 horas completas, del 5 al 7 de enero, los síntomas fueron agudizándose, llegando a aparecer la fiebre. D. S. se hizo el test en el propio centro y, desde entonces, hasta el día de hoy (por ayer jueves, día 13 de enero, 6 días después); esta joven almeriense, calificada como vulnerable no solo no ha recibido una llamada de su médico, algo obligatorio dentro del protocolo del Comité para estos casos y que quedó determinado a primeros de este mes, sino que tampoco sabe aún el resultado de su test PCR. “Podría estar muy grave o, quién sabe. No sé nada de mi centro. Total, parece que no es suficiente estar calificada como persona vulnerable para contar con el más mínimo amparo”, explica D. S. con un claro sentimiento de frustración e impotencia desde su habitación, confinada, hace ya más de una semana. Y es que sí. La joven es positivo en coronavirus. Como es obvio, sus familiares le facilitaron un test de antígenos que lo notificó de inmediato.

Esta almeriense denuncia su situación la que al principio calificada de “rocambolesca”, pero que ya la considera más bien “una indecencia”, y espera que el suyo sea un caso aislado, aunque “lo dudo mucho”.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios