La criminalidad crece un 3,7% en Almería en 2025: fuerte tirón de ciberdelincuencia y muertes violentas
La provincia registra 35.387 infracciones penales y se sitúa como la segunda de Andalucía donde más sube la delincuencia convencional
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La provincia de Almería ha cerrado el año 2025 con un repunte en sus índices delincuenciales que contrasta con la estabilización generalizada en el resto de la comunidad autónoma. Según los datos del Balance de Criminalidad correspondientes al pasado año, elaborados por la Secretaría de Estado de Seguridad del Ministerio del Interior, la criminalidad total en Almería ha experimentado un incremento del 3,7%, alcanzando la nada desdeñable cifra de 35.387 infracciones penales, frente a las 34.117 contabilizadas durante los doce meses de 2024.
Este comportamiento al alza sitúa a la provincia almeriense muy por encima de la media andaluza. A nivel autonómico, Andalucía cerró 2025 con una leve subida del 1,8% en el total de sus infracciones penales (416.669 delitos), sostenida fundamentalmente por el auge de las estafas en internet, dado que la criminalidad convencional en la región logró descender un 0,1%. Sin embargo, en el caso específico de Almería, la subida no solo se explica por la delincuencia virtual, sino por un aumento palpable en los delitos físicos a pie de calle. La criminalidad convencional en la provincia almeriense ha subido un 3,6%, con un total de 29.221 casos registrados, convirtiendo a Almería en la segunda provincia andaluza donde más crece este indicador, solo superada por Córdoba (+8,5%) y situándose en las antípodas de territorios como Sevilla o Huelva, que lideran los descensos con bajadas del 3,5% y el 2,5%, respectivamente.
Repunte de la violencia y tentativas de homicidio
Al desgranar las tipologías penales, el balance del Ministerio del Interior arroja datos que invitan a la reflexión en el apartado de los delitos contra las personas. El dato más llamativo y preocupante es el fortísimo incremento del 52,6% en los homicidios dolosos y asesinatos en grado de tentativa. A lo largo de 2025, las fuerzas de seguridad tuvieron que intervenir en 29 intentos de homicidio o asesinato en Almería, diez más que en el año anterior. Esta alarmante subida local es un fiel reflejo, aunque mucho más acentuado, de la tendencia andaluza, donde las tentativas crecieron un 12,7%.
Como contrapeso a este dato, los homicidios dolosos y asesinatos consumados experimentaron un descenso del 18,8% en la provincia, pasando de 16 crímenes letales en 2024 a 13 en el año recién finalizado. Asimismo, los delitos graves y menos graves de lesiones y riña tumultuaria se han mantenido prácticamente estables, con un levísimo descenso del 0,7% (de 582 a 578 incidentes).
Un dato estadístico atípico y sumamente positivo para Almería es la erradicación temporal de las retenciones ilegales más graves. Los secuestros han caído un 100% en la provincia, pasando de los 2 casos registrados en 2024 a cero en 2025. Este éxito policial en el ámbito almeriense contrasta frontalmente con la dinámica de la comunidad autónoma, ya que en el conjunto de Andalucía los secuestros se han disparado un 46,4%, pasando de 28 a 41 casos en un solo año, impulsados principalmente por los graves repuntes registrados en provincias vecinas como Málaga.
Delitos contra la libertad sexual
En el sensible ámbito de los delitos contra la libertad sexual, la provincia mantiene una tendencia al alza que exige atención institucional. Las infracciones penales contra la libertad sexual aumentaron un 7% a nivel provincial, contabilizándose un total de 337 denuncias (22 más que el año anterior).
No obstante, el análisis pormenorizado de esta categoría muestra un comportamiento desigual. Por un lado, las agresiones sexuales con penetración han descendido un 10,6%, bajando de 66 a 59 casos en toda la provincia. Por otro lado, el epígrafe que engloba el "resto de delitos contra la libertad sexual" ha sufrido un incremento del 11,6%, registrando 278 hechos frente a los 249 de 2024. Esta dinámica provincial difiere ligeramente de la media regional, donde las agresiones con penetración sí experimentaron una ligera subida del 1,4%.
Cambio de ciclo en los delitos patrimoniales
El balance de 2025 confirma un cambio de paradigma en la delincuencia patrimonial: el delincuente abandona progresivamente el riesgo del robo físico para centrarse en el hurto al descuido y, sobre todo, en la red. Los robos con fuerza en domicilios, establecimientos y otras instalaciones han caído un 3,6% en Almería, situándose en 1.439 casos. Si miramos exclusivamente a los robos con fuerza en domicilios, el descenso es aún mayor, un 4,5% (1.100 casos en total).
Esta mayor seguridad en los hogares y comercios almerienses va de la mano de una caída del 8% en los robos con violencia e intimidación (677 casos, frente a los 736 del año anterior) y un notable descenso del 11,4% en las sustracciones de vehículos (303 robos). Sin embargo, la pequeña delincuencia no da tregua, ya que los hurtos siguen siendo el delito convencional más numeroso y crecen un 3,1%, acumulando 6.831 denuncias en las comisarías y cuarteles de la provincia.
En cuanto al crimen organizado y la salud pública, los delitos por tráfico de drogas en Almería han descendido un 7,3%, pasando de 467 actuaciones en 2024 a 433 a lo largo de 2025.
La estafa informática no frena su escalada
El gran motor de la delincuencia moderna sigue siendo el entorno digital. Mientras los delitos físicos se estabilizan o descienden, la red se consolida como el principal campo de actuación de los criminales. La cibercriminalidad en Almería ha aumentado un 4,1%, superando por primera vez la barrera de los seis mil delitos (6.166 infracciones penales cometidas por medios cibernéticos).
Dentro de este vasto mundo digital, las estafas informáticas monopolizan la estadística, representando el grueso de las denuncias. En 2025 se registraron 5.536 estafas en la provincia de Almería, lo que supone un crecimiento del 5,9%. Esto significa que delincuentes y víctimas, a menudo separados por miles de kilómetros y sin sujeción a la misma localización física, protagonizan la tipología delictiva que más carga de trabajo genera en la actualidad. Curiosamente, el resto de ciberdelitos (amenazas, coacciones o revelación de secretos a través de internet) bajó un 9,7% en la provincia, una anomalía en comparación con Andalucía, donde este mismo apartado creció un 16,7%.
Radiografía por grandes municipios: de la mejoría de Adra a la alerta en Vícar
El análisis de las poblaciones almerienses de más de 20.000 habitantes dibuja un mapa de seguridad a dos velocidades, con la comarca del Poniente aglutinando los mayores contrastes de toda la provincia.
La capital almeriense logra resistir el empuje delincuencial y cierra el año con un leve descenso del 1% en su criminalidad global. Se trata de un dato positivo de contención para la principal urbe de la provincia, que emula el comportamiento de grandes capitales como Sevilla. Sin embargo, en el debe de la ciudad de Almería queda el apartado de los delitos contra la libertad sexual, que experimentaron una subida del 3,4%, incluyendo el registro de 18 agresiones sexuales con penetración a lo largo del año.
El contrapunto más amable de la estadística lo aporta Adra, que se consagra como el municipio de más de 20.000 habitantes con la mejor evolución en materia de seguridad. La localidad abderitana ha logrado reducir su criminalidad un espectacular 10,7%, cimentando este éxito en caídas drásticas de delitos que generan gran alarma social, como los hurtos, que se desplomaron un 25,6%, o las sustracciones de vehículos, que cayeron un histórico 67%.
En el extremo diametralmente opuesto se encuentra Vícar, el municipio de la provincia que arroja las cifras más preocupantes al experimentar una subida superior al 13% en su criminalidad. Este incremento de dos dígitos convierte a la localidad del Poniente en el punto negro del balance anual, sumándose a la tendencia de polarización que sufren otros municipios medios andaluces, como Antequera en Málaga.
El volumen bruto de delincuencia sigue estando liderado, tras la capital, por Roquetas de Mar, que roza las 7.000 infracciones penales tras experimentar un repunte del 3,2%. Una tendencia alcista idéntica, del 3,2%, es la que registra la extensa comarca de Níjar, consolidando un aumento sostenido de los ilícitos penales en el Levante y el área metropolitana.
Mención especial merece el comportamiento de la criminalidad en El Ejido, donde las infracciones totales han subido un 4,2%. En este municipio, el balance global está absolutamente condicionado y lastrado por el entorno virtual. El Ejido registra un incremento de la cibercriminalidad del 23,4%, el mayor aumento de este tipo de delitos en toda la provincia de Almería, evidenciando que la ciberestafa es ya el principal desafío para la seguridad ciudadana en el corazón del Poniente.
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