Coronavirus Almería

Desinfección militar

  • La UME se despliega en puntos calientes de la provincia, infraestructuras estratégicas como los hospitales, puerto y estaciones, además de la prisión de El Acebuche y tres residencias de mayores

Desinfección militar Desinfección militar

Desinfección militar / Javier Alonso

Más de una treintena de efectivos del II Batallón de Intervención de la Unidad Militar de Emergencias (UME), con base en Morón, se desplegaron ayer a primera hora de la mañana en diferentes puntos de la provincia en el marco de la Operación Balmis que coordina la cooperación de las Fuerzas Armadas en la lucha contra el coronavirus e hizo posible la incorporación de la Brigada de la Legión a funciones de vigilancia e información a la ciudadanía. La operativa de la UME comenzó en las dependencias del hospital universitario de Torrecárdenas y el puerto de la capital y se fue extendiendo a una decena de zonas de especial tránsito por ser estratégicas como el aeropuerto, estación de ferrocarril e Intermodal y una selección inicial de puntos calientes de la provincia en el que figuraban residencias de ancianos al tratarse de uno de los colectivos más vulnerables como el geriátrico Ciudad de El Ejido o Valleluz de Íllar en el que se han extremado las medidas de prevención tras conocerse el positivo de uno de sus trabajadores.

La UME en Almería

Según informaron fuentes de Defensa, los militares procedentes de Málaga, provincia en la que vienen realizando labores de desinfección desde los primeros días del estado de alarma, se distribuyeron en equipos de trabajo que se desplegaron en las instalaciones programadas con antelación y a las que se sumaron otras acciones de oportunidad. Sería el caso de la prisión provincial de El Acebuche o de la residencia Ballesol de la capital, centros que no estaban previstos inicialmente en su hoja de ruta. Desde la Subdelegación del Gobierno en Almería se consultó a los municipios de mayor población y más sensibles ante la propagación del virus y se perfiló un listado de centros críticos que se traslado a Delegación del Gobierno en Sevilla. Esa información fue procesada por los mandos de la UME que decidieron dónde, cómo y cuándo se actuaría en cada provincia.

Ayer fue el turno de la capital y otros municipios como El Ejido y es muy probable que en los próximos días repitan visita si el estado de alarma al prolongarse el estado de alarma. De momento, la Brigada de la Legión con base en Viator no participa todavía en las las labores de desinfección de edificios e infraestructuras clave, sólo realizan vigilancia y control en colaboración con las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, pero todo apunta a que serán encomendadas nuevas tareas de limpieza y descontaminación cuando puedan disponer de los equipos y vehículos necesarios con los que sí cuenta la Unidad Militar de Emergencias. 

Los militares de la UME también realizaron la desinfección de las celdas de El Acebuche Los militares de la UME también realizaron la desinfección de las celdas de El Acebuche

Los militares de la UME también realizaron la desinfección de las celdas de El Acebuche

En las últimas horas han tomado prioridad las residencias de ancianos, siendo tres las que ayer se limpiaron a fondo al ser edificios sensibles por la vulnerabilidad de las personas mayores al COVID-19. Bajo las órdenes del capitán Alejandro Tejero, la treintena de efectivos abordaron la desinfección de zonas interiores centrada en los puntos de tránsito, las escaleras y las barandillas por donde podrían transmitir el coronavirus entre los pacientes de los hospitales o usuarios de los medios de transporte. Y en los exteriores se orienta la descontaminación a las zonas de entradas principales de los edificios, aparcamientos, grandes aceras y mobiliario urbano. En el puerto, por ejemplo, la UME ha desinfectado a fondo la Lonja del Pescado, tanto en su interior como en los alrededores, así como el edificio de la antigua Lonja, la Estación Marítima -la planta baja y el exterior-, el cobertizo de pasajeros y autobuses, la zona de registro de entrada y salida de vehículos y las garitas de la Policía Nacional y la Guardia Civil.

Los militares aplicaron una mezcla de limpieza a base de hipoclorito sódico reducido con agua con mochilas en el interior y mangueras de vehículos autobomba en exteriores

Los militares afincados en la base sevillana de Morón, aplicaron una mezcla de limpieza a base de hipoclorito sódico reducido con agua, que en las zonas interiores se esparce con unas mochilas personales (como en los incendios) y en las zonas exteriores se esparce con camiones autobomba con tendido de mangueras. El personal de la Unidad Militar de Emergencias utiliza equipos de protección para garantizar que no se entre en contacto con superficies que pudieran contagiar el virus, como son los trajes antisalpicaduras, las mascarillas, las gafas y los guantes. A mediodía hicieron un descanso con comida en la base militar de Álvarez de Sotomayor y al acabar la jornada partieron hacia Málaga en la que se están empleando a fondo desde el comienzo de la Operación Balmis en homenaje a la expedición que a principios del siglo XIX llevó la vacuna de la viruela a los territorios del imperio español.

Trabajos de desinfección de la UME en el Puerto de Almería / Javier Alonso

El Segundo Batallón de Intervención en Emergencias tiene una zona de acción operativa en once provincias distribuidas por las comunidades autónomas de Andalucía, Canarias y Extremadura, así como los territorios correspondientes a las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla. Con motivo de los efectos de la DANA en septiembre del pasado año el Ministerio de Defensa anunció el despliegue de 400 efectivos de la UME en las zonas afectadas por las inundaciones en la provincia, si bien esa operativa nunca llegó a realizarse y no fue necesaria la presencia de los militares. Con anterioridad sí se han producido varias intervenciones de la Unidad Militar de Emergencias durante la última década principalmente en labores de extinción de incendios forestales. 73 vehículos y 253 integrantes de la UME participaron en el fuego de Sierra Cabrera en Turre de julio de 2009 y otros 216 efectivos llegaron días después cuando se extendió a Mojácar. 72 militares hicieron lo mismo en el incendio que asoló Los Gallardos y Bédar en 2012 y dos años más tarde otros 231 hombres y 86 vehículos participaron en la batalla contra el fuego en Alhama, además de intervenciones puntuales en la base de Viator.

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