"Dijo que iba a comprobarlo": penas de cárcel para dos amigos que abusaron en cadena de una menor en un cortijo

La Audiencia Provincial ratifica la condena para los agresores y rechaza rebajar la orden de alejamiento a uno de ellos, que se excusaba argumentando que viven en "un pueblo pequeño"

Le corta la puerta de hierro de casa para echarlo, pero se libra de la condena porque la Justicia olvidó el caso tres años en un cajón

Audiencia Provincial de Almería.
Audiencia Provincial de Almería. / D.A.

La Sección Segunda de la Audiencia Provincial de Almería ha confirmado unas contundentes condenas contra dos hombres que, en la misma noche y de forma consecutiva, abusaron sexualmente de una chica de apenas 16 años. El tribunal ha ratificado penas que suman casi tres años de cárcel y el pago de 6.000 euros en indemnizaciones, desestimando los intentos de las defensas por rebajar el castigo económico y las órdenes de alejamiento.

El doble episodio de abusos se remonta a las 22:00 horas del 20 de febrero de 2021 en el interior de un cortijo de la provincia. Según relata la sentencia firme, el primer condenado aprovechó que se había quedado a solas con la adolescente para abalanzarse sobre ella. A pesar del rechazo evidente y las palabras de la menor, el agresor la forzó a sentarse sobre él en un banco, donde la besó en la boca y le realizó tocamientos en las nalgas.

El calvario de la joven no terminó cuando este individuo salió de la estancia. Instantes después, entró en el cortijo un amigo del primer agresor. El segundo hombre se dirigió a la chica asegurándole que su amigo le había contado que acababan de mantener relaciones sexuales completas. La menor, indignada, lo negó rotundamente. La respuesta del individuo fue decirle que "iba a comprobarlo": acto seguido, metió la mano por dentro de los pantalones de la víctima y le tocó sus zonas íntimas.

Las excusas del "pueblo pequeño"

El Juzgado de lo Penal nº 3 de Almería impuso al primer agresor un año de prisión y 2.000 euros de indemnización por daños morales. Al segundo, por la gravedad de la intrusión, le cayeron un año y ocho meses de cárcel y el pago de 4.000 euros. A ambos se les impuso la prohibición de acercarse a menos de 500 metros de la víctima durante tres y cuatro años, respectivamente.

Durante la fase de apelación, el primer condenado intentó por todos los medios esquivar la prisión. Su abogado solicitó a la Audiencia Provincial que se cambiara la cárcel por el pago de una multa de tres euros al día durante 18 meses y que la indemnización se redujera a la mitad (1.000 euros). Además, pidió que se recortara la distancia de seguridad de los 500 metros, argumentando que, al residir en una población pequeña, esa restricción suponía en la práctica un "destierro".

Los magistrados han sido tajantes al tumbar estas pretensiones. La sentencia recuerda que la pena de prisión elegida por la jueza es la más adecuada para las circunstancias del caso. Sobre la orden de alejamiento, la Audiencia reprocha al agresor su queja sobre el "destierro", señalando que ni siquiera se ha molestado en justificar con documentos que su casa o su trabajo estén a menos de esos 500 metros del entorno habitual de la joven. Las condenas ya son definitivas.

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