El edificio que florece en enero en pleno centro de Almería
No es un jardín privado ni una instalación efímera: es un edificio público en obras cuya fachada vegetal ya está activa
El 'edificio que respira' de Almería completa su fisonomía con muebles ideados para sus espacios
El invierno avanza en Almería con normalidad, pero una fachada rompe el patrón sin previo aviso. En pleno mes de enero, el antiguo Preventorio muestra flores abiertas y manchas de color visibles desde la calle, como si la primavera se hubiera adelantado varias semanas. No es un jardín privado ni una instalación efímera: es un edificio público en obras cuya fachada vegetal ya está activa, creciendo y floreciendo mientras el resto de la ciudad mantiene el tono invernal habitual.
Una fachada que rompe el invierno
La rehabilitación del Preventorio incorpora un gran jardín vertical orientado al este que ya presenta brotes y flores en pleno invierno, un comportamiento poco habitual incluso en una ciudad de clima suave, pero que se ha hecho posible con un cuidado preciso.
El muro vegetal ofrece flores amarillas visibles desde el exterior y convierte la fachada en un elemento vivo que contrasta con el entorno urbano, todavía marcado por la estación fría.
Un jardín vertical ya en funcionamiento
El sistema de riego y nutrición del jardín vertical está plenamente operativo, con aporte regular de agua y nutrientes que permite a las plantas mantener actividad biológica continua.
La vegetación no está en fase de prueba ni de adaptación: el muro funciona como una envolvente activa, independiente del ritmo general de la obra.
Arte abierto junto a una fachada viva
En el mismo conjunto arquitectónico ya funciona el CAMA – Centro de Arte Museo de Almería (Espacio 2), ahora también cerrado mientras el resto del edificio sigue en transformación.
La fachada recibe sol directo desde primeras horas de la mañana, lo que, unido a la masa térmica del edificio, genera un microclima estable favorable para la floración.
La orientación este reduce el impacto del frío nocturno y mantiene temperaturas más constantes en el sustrato vegetal.
Flores fuera de calendario
Las especies implantadas, adaptadas al clima mediterráneo, responden al riego continuo y a la radiación solar con brotes y flores adelantadas respecto a su ciclo habitual.
No se trata de un fenómeno aislado, sino de una reacción coherente a un entorno controlado que simula condiciones primaverales.
Un edificio que se adelanta a su inauguración
Aunque la rehabilitación del Preventorio no ha concluido, la fachada vegetal ya cumple su función y muestra un jardín plenamente activo.
El edificio ofrece así una imagen final antes de tiempo, adelantando visualmente la transformación prevista.
Arquitectura que ya funciona
El muro verde no actúa solo como elemento estético, sino como parte de la envolvente bioclimática del edificio, con efectos reales sobre temperatura y comportamiento vegetal.
La floración visible en enero convierte la fachada en un indicador claro de que el proyecto no es decorativo, sino funcional y ya en marcha.
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