Edificios frente a terremotos y tsunamis: Almería, Granada y Cádiz concentran el mayor riesgo
La combinación de edificios antiguos, exposición costera y alta sismicidad sitúa a estas provincias en el mayor riesgo estructural de Andalucía
Granada, Málaga, Murcia y Almería se deforman ya en el sentido de las agujas del reloj
Almería, Granada y Cádiz concentran hoy el mayor riesgo estructural de Andalucía ante terremotos y tsunamis, según estudios recientes de universidades, organismos técnicos y planes oficiales de emergencia. La combinación de alta peligrosidad sísmica, antigüedad del parque edificatorio y exposición costera sitúa a estas tres provincias en el escenario más crítico si se produce un seísmo severo o un maremoto.
Andalucía se asienta sobre una zona de contacto entre la placa africana y la placa euroasiática, un entorno geodinámico activo que genera una deformación difusa en el mar de Alborán y las cordilleras Béticas. Esta interacción explica que la comunidad sea el territorio con mayor sismicidad de toda la península ibérica.
Granada: el peso de la antigüedad
En Granada, el riesgo estructural está directamente ligado a la antigüedad de las viviendas. Estudios del Instituto Geográfico Nacional y de la Universidad de Granada cifran en 145.000 las viviendas construidas antes de la normativa sísmica moderna de 1994, consideradas hoy sismorresistentes obsoletas.
Los modelos de daño estiman que, ante un terremoto de intensidad IX, hasta el 28% de los edificios del área metropolitana de Granada podría sufrir daños graves o colapsos, con pérdidas económicas que alcanzarían el 42% del coste de reposición en la capital.
Almería: colapso estructural y normativa
En Almería, el problema se centra en la probabilidad de colapso estructural. Investigaciones de la Universidad de Alicante señalan que es la provincia española con mayor riesgo en edificios de hormigón armado, debido a una aceleración sísmica básica de 0,16g, la más alta del país.
La normativa vigente NCSE-02 prohíbe en Almería el uso de mampostería en seco, adobe o tapial en edificios de uso normal, y limita la altura máxima de construcciones sin refuerzo estructural, basándose en antecedentes históricos de destrucción casi total.
Cádiz: la amenaza del agua
En Cádiz, la vulnerabilidad no se mide solo por la estructura, sino por la cota del terreno y la densidad urbana. El modelo internacional PTVA-3 sitúa a amplias zonas del casco histórico en riesgo extremo ante un tsunami, lo que obliga a aplicar protocolos de evacuación vertical.
Los planes municipales establecen que la población debe subir a plantas altas o a la azotea en edificios robustos, ya que el tiempo de evacuación horizontal sería insuficiente. Simulacros recientes han incluido inspecciones técnicas de más de un centenar de inmuebles.
Aunque Huelva y Málaga también presentan vulnerabilidades relevantes, los estudios coinciden en que el impacto estructural más severo se concentra en Almería, Granada y Cádiz, cada una con un tipo de daño predominante: colapso, daño sísmico grave e inundación.
La preparación institucional se apoya en los Planes de Actuación Local, la señalización de evacuación y el sistema ES-Alert, que permite avisos al móvil en menos de 10 minutos tras la detección de un seísmo. Los técnicos insisten en que el riesgo no es uniforme y depende del tipo de edificio, su año de construcción y su ubicación.
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