Llega el frío de verdad a Almería: fin de semana con cero grados en media provincia

Las heladas no serán generalizadas, pero sí probables en municipios concretos: Fiñana, zonas altas de Los Vélez y puntos del Almanzora interior

El tiempo en Almería: primero mucho viento y después llegará la nieve

Nieve en las Alpujarras almerienses, una estampa que se puede repetir estos días.
Nieve en las Alpujarras almerienses, una estampa que se puede repetir estos días. / Rafael González

El frío va a marcar la semana en la provincia de Almería, pero no lo hará de forma uniforme. Entre el jueves 22 y el domingo 25 de enero, las temperaturas mínimas caerán con claridad, sobre todo en el interior, dejando un escenario muy reconocible del invierno almeriense: costa templada, valles contenidos y zonas altas rozando o entrando en valores bajo cero, con episodios de lluvia y posibilidad de nieve en cotas elevadas.

No se trata de una ola de frío ni de un episodio extremo, pero sí de varios días consecutivos con mínimas bajas, suficientes para que el contraste térmico dentro de la provincia vuelva a hacerse evidente.

Un inicio suave en la costa y frío contenido en el interior

El jueves 22 arranca con mínimas todavía relativamente suaves en el litoral, con valores en torno a los 9–11 grados en la capital, el Poniente y el Levante. Municipios costeros como Roquetas de Mar, El Ejido, Níjar o Adra apenas notarán el cambio, con lluvias prácticamente inexistentes y sin riesgo de nieve.

La situación es distinta en el interior. En el Valle del Almanzora y las primeras estribaciones de la Sierra de los Filabres, las mínimas bajan ya a los 5–6 grados, mientras que en municipios más elevados de Los Vélez se quedan alrededor de los 4 grados, anticipando un descenso más acusado en los días siguientes.

El viernes, las lluvias ganan protagonismo

El viernes 23 será el día con mayor presencia de precipitaciones, especialmente a partir de la tarde. La lluvia será en general débil a moderada, más persistente en el interior que en la costa. En zonas como Huércal-Overa, Abla o Vélez-Blanco, la probabilidad supera claramente el 60–70 %, mientras que en el litoral será más irregular.

Las mínimas se mantienen todavía por encima de cero en la mayoría de municipios, pero ya se sitúan en valores ajustados en áreas de montaña. Bacares y el entorno de los Filabres bajan a los 3–4 grados, con un ambiente claramente invernal, aunque la cota de nieve todavía se mantiene alta y restringida a zonas muy elevadas.

El sábado llega el punto más frío

El sábado 24 marca el punto más delicado del episodio. Tras el paso de las lluvias, la bajada de temperaturas nocturnas se acentúa y el frío se instala con más claridad en el interior.

Mientras la capital y la costa amanecen con mínimas de 6–7 grados, el Valle del Almanzora interior cae hasta los 3 grados y en municipios de sierra como Abla o Vélez-Blanco el termómetro se mueve entre 0 y 2 grados, con riesgo de heladas. En Bacares, situado a más de 1.200 metros de altitud, las mínimas se acercan a cero y la nieve ya es posible en el entorno del municipio, especialmente en zonas altas de los Filabres.

Ese día, la cota de nieve desciende de forma notable y permite que aparezcan copos en sierras del norte de la provincia, sin afectar de forma generalizada a los cascos urbanos bajos.

Domingo inestable y frío persistente en zonas altas

El domingo 25 mantiene el patrón de frío nocturno en el interior, con mínimas algo más suaves en la costa pero todavía ajustadas en las comarcas altas. Regresan las lluvias, más probables durante la mañana, y el riesgo de nieve se concentra de nuevo en Los Vélez y los Filabres, donde puede persistir en cotas medias y altas.

Vélez-Blanco vuelve a situarse entre los puntos más fríos, con mínimas de 2 a 4 grados, mientras que Bacares y su entorno mantienen un escenario plenamente invernal, con heladas nocturnas y nieve en áreas cercanas como Calar Alto.

Un invierno desigual, pero reconocible

El balance final deja una semana claramente marcada por las mínimas, sin grandes sobresaltos en la costa pero con frío real en el interior. No habrá una situación generalizada de nieve ni temperaturas extremas, pero sí un reparto muy desigual del invierno dentro de la provincia.

Mientras el litoral apenas notará el cambio más allá de noches frescas y alguna lluvia débil, en municipios del interior y de mayor altitud el frío se hará notar de verdad, con heladas puntuales y un ambiente propio de finales de enero. Un episodio sin dramatismo, pero lo suficientemente claro como para recordar que, en Almería, el invierno también tiene acento de sierra.

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