El mapa lingüístico de Almería cambia: menos ceceo y más hablantes que distinguen “S” y “Z”
Investigación
El nuevo atlas lingüístico compara datos actuales con los recogidos en los años 50 y constata cambios en la distribución del ceceo en la provincia
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Un proyecto del Departamento de Lengua Española de la Universidad de Granada ha detectado cambios significativos en los rasgos del habla en la provincia de Almería, donde el ceceo ha retrocedido en varias zonas y la distinción entre “S” y “Z” gana terreno, según las conclusiones preliminares del Atlas Lingüístico Interactivo de los Acentos de Andalucía.
La investigación, dirigida por Alfredo Herrero de Haro, ha recopilado 493.433 audios de hablantes andaluces, de los que se han seleccionado más de 138.000 grabaciones correspondientes a 571 puntos geográficos. El objetivo es comparar la situación actual con la reflejada en el Atlas Lingüístico y Etnográfico de Andalucía, publicado en 1973 con datos recogidos en los años 50.
En el caso de Almería, el estudio señala que algunos puntos tradicionalmente ceceantes, especialmente en la costa, han pasado a distinguir entre “S” y “Z”. Además, varias áreas ceceantes del interior habrían desaparecido, de modo que la única zona claramente no distinguidora que se mantiene en la provincia se sitúa ahora en el suroeste almeriense.
Estos cambios se enmarcan en una tendencia general en Andalucía: el ceceo experimenta una reducción más acusada que el seseo, en parte debido al estigma social asociado a determinadas variantes. Según explica el investigador, durante las entrevistas algunos hablantes modifican de forma consciente o inconsciente su pronunciación, lo que refleja la presión social que aún pesa sobre ciertos rasgos dialectales.
La abertura vocálica se extiende
El estudio también analiza la llamada abertura vocálica, fenómeno característico de Andalucía oriental y, por tanto, especialmente relevante en Almería. Consiste en abrir la vocal cuando se omite una consonante final, de modo que la “o” de “los” —sin pronunciar la “s”— no suena igual que la de “lo”. Este rasgo, tradicionalmente asociado al este andaluz, podría estar extendiéndose hacia zonas occidentales de la comunidad.
Además de los aspectos fonéticos, el nuevo atlas examina cuestiones morfosintácticas como el uso de “ustedes” con formas verbales de segunda persona del plural. El proyecto, que se desarrollará hasta 2026, no solo permitirá trazar un mapa actualizado del habla almeriense, sino también preservar testimonios orales sobre tradiciones, gastronomía y vida local en distintos municipios de la provincia.
Con ello, Almería se integra en una radiografía lingüística de gran escala que confirma que, aunque las bases del habla andaluza se mantienen, sus matices evolucionan con el paso del tiempo.
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