"¿Queréis maría de la buena?": condenado por intentar vender droga a dos policías de paisano

La Audiencia ratifica la pena de cárcel para el 'camello' que confundió a los agentes con clientes, rechazando su recurso pese a un error en el pesaje de la droga

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Audiencia Provincial de Almería.
Audiencia Provincial de Almería.

La Sección Segunda de la Audiencia Provincial de Almería ha confirmado una condena de ocho meses de prisión para un hombre que protagonizó una venta de droga fallida por un error de cálculo garrafal: sus potenciales clientes resultaron ser agentes de la Policía Nacional vestidos de civil. El tribunal ha ratificado la sentencia que le considera autor de un delito contra la salud pública, desestimando los intentos de su defensa por anular el fallo.

El suceso tuvo lugar la madrugada del 11 de junio de 2022. Eran las 03:30 horas cuando el acusado, que paseaba con una bandolera, vio a dos hombres y decidió probar suerte con su negocio ilícito. Se acercó a ellos y les lanzó una oferta comercial directa: "¿Queréis marihuana de la buena? Os la vendo barata".

Para su desgracia, los interlocutores eran policías de servicio de paisano. Tras la proposición, el hombre sacó de su bolso la mercancía: una bolsa con 20,27 gramos de cannabis. Los agentes procedieron a su inmediata identificación y denuncia, incautándose de la droga, que tenía un valor de mercado de unos 120 euros.

El error del juez no le salva

El condenado recurrió a la Audiencia Provincial agarrándose a un fallo en la redacción de la primera sentencia. El juez de lo Penal había escrito por error que llevaba "119 gramos" de droga (confundiendo el peso con el valor en euros). La defensa argumentó que, al ser en realidad solo 20 gramos, podía ser para consumo propio y no para traficar.

Sin embargo, el tribunal de apelación ha sido tajante. Aunque admite que hubo una confusión con las cifras en el papel, los magistrados explican que el delito está clarísimo por la propia conducta del acusado. "Existe prueba directa de un acto de tráfico en sí", señala la sentencia, refiriéndose a que fue él mismo quien ofreció la venta de viva voz. Al haber intentado comerciar con la sustancia, la cantidad que llevara encima pasa a ser secundaria para probar su intención. Además de la cárcel, deberá pagar una multa de 239 euros.

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