"Tú tienes que trabajar para mí, te voy a matar": absuelta de coaccionar a su inquilina para que se prostituyera en Roquetas
La Audiencia Provincial ratifica la inocencia de la dueña del piso tras detectar múltiples contradicciones en el relato de la denunciante, que aseguró haber sido atacada con un cuchillo
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La Sección Segunda de la Audiencia Provincial de Almería ha archivado definitivamente un turbio caso de presunta explotación sexual, agresiones y amenazas ocurrido en Roquetas de Mar. El tribunal ha ratificado la libre absolución de una mujer a la que su inquilina acusaba de haberle dado una paliza y amenazado con un arma blanca por negarse a ejercer la prostitución en la vivienda alquilada. La justicia ha determinado que el relato de la supuesta víctima hace aguas por sus continuas contradicciones.
La historia comenzó a fraguarse el 1 de julio de 2024, cuando la denunciante alquiló una habitación en un piso de Roquetas de Mar a una mujer que ya conocía. Según la versión que ofreció a la Guardia Civil el 6 de julio, el verdadero objetivo de la arrendadora era que ella utilizara ese espacio para prostituirse.
Ante su negativa en rotundo, la situación supuestamente se volvió violenta. La denunciante aseguró que el 5 de julio recibió una llamada telefónica aterradora: "Tú tienes que trabajar para mí, te voy a matar, tú no sabes quién es mi marido, es un hombre muy peligroso". El relato de terror no quedó ahí. Denunció que, minutos después, la dueña se presentó en la casa, le asestó un golpe en la cabeza con un objeto contundente, le sacó un cuchillo para intimidarla y le reventó el teléfono móvil contra el suelo.
Falta de pruebas y contradicciones
A pesar de la gravedad de las acusaciones (que englobaban delitos de coacciones, lesiones y daños), el caso se desmoronó durante el juicio en el Juzgado de lo Penal nº 5 de Almería. La jueza dictó una sentencia absolutoria al comprobar que la denunciante había cambiado su versión en varias ocasiones y que no existía ni un solo parte médico, testigo o prueba objetiva que respaldara la supuesta agresión con el cuchillo o el objeto contundente.
La presunta víctima no se rindió y recurrió a la Audiencia Provincial, pidiendo a los magistrados que vieran el vídeo del juicio y condenaran a la acusada. Sin embargo, la Audiencia ha desestimado el recurso de forma tajante.
La resolución de apelación recuerda una regla de oro del derecho penal: un tribunal superior no puede coger una absolución y convertirla en condena simplemente porque no esté de acuerdo con cómo se valoraron los testimonios. La jueza que vio declarar a ambas mujeres en persona (lo que en derecho se llama "inmediación") llegó a la conclusión de que la denunciante no era creíble, y la Audiencia Provincial establece que ese criterio debe ser respetado, confirmando la absolución y levantando todas las medidas cautelares que pesaban sobre la acusada.
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