A la luz del día
Antonio Montero Alcaide
Verdades absolutas
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Cuando un empleado no está en condiciones aptas para cumplir con sus tareas, puede solicitar una incapacidad laboral. Ahora bien, no en todas las ocasiones las incapacidades laborales son aceptadas. Para que una incapacidad laboral proceda, es indispensable que se cuente con una serie de condiciones específicas, y es por ello que su aprobación en ocasiones es algo complicada.
Pero… ¿Sabes cuáles son los motivos más frecuentes para que las incapacidades laborales no sean aceptadas? Si no, te recomiendo que continúes leyendo, porque si estás en pleno proceso de solicitud, necesitas enterarte de los errores que no debes cometer.
La solicitud de incapacidad laboral es un trámite legal que un trabajador lleva a cabo con la intención de que se le otorgue el permiso parcial o total para no llevar a cabo sus actividades laborales sin que esto conlleve problemas en un futuro.
Solo se pueden presentar solicitudes de incapacidad laboral cuando hay una causa médica probable que le impida al empleado completar sus actividades. Además, el solicitante debe cumplir con una serie de requisitos previstos en la Seguridad Social. De hecho, el tema de las incapacidades laborales es tan amplio que existen varios tipos que son:
Las incapacidades temporales o transitorias suelen ser conocidas como baja médica, y se usan solo cuando el empleado no puede cumplir con sus tareas durante un plazo determinado de tiempo. Dependerá de cada caso cuánto tiempo estará incapacitado, pero lo común es que sea de un plazo máximo de 12 meses, aunque es variable.
Obtener una incapacidad temporal es mucho más sencillo, pero todo se complica más cuando se trata de una incapacidad permanente, pues en este caso, el trabajador no puede cumplir con su trabajo ni ahora ni en el futuro.
Las incapacidades permanentes se otorgan cuando el empleado debe someterse a un tratamiento médico invasivo, a una operación, o tiene algún tipo de incapacidad física que le imposibilita llevar a cabo sus labores.
Que una solicitud de incapacidad sea rechazada no es sorprendente en absoluto. En realidad, es bastante frecuente, y a continuación analizamos algunas de las situaciones más comunes:
Las incapacidades laborales proceden cuando existe una causa médica probable que acredite que el empleado no puede cumplir con sus funciones pues tiene una o varias limitaciones específicas.
Es por ello que en la solicitud se presentan los informes médicos que validen que los padecimientos no pueden permitirle al trabajador hacer su trabajo.
El asunto es que, si durante el análisis del caso los examinadores consideran que los informes médicos no son suficientes, o no representan una pérdida considerable de la capacidad laboral, la solicitud será denegada.
Aunque existe una causa probable para otorgar una incapacidad, en ocasiones no será permanente sino temporal.
Dependiendo del caso, el INSS podría considerar que la lesión o padecimiento que presenta el empleado es recuperable, y en ese caso solo habrá justificación para una baja temporal y no permanente.
Solo podrán solicitar una incapacidad laboral los empleados que tengan el mínimo de tiempo de cotización en el sistema de la Seguridad Social.
Si eres un solicitante que apenas comienza a trabajar es probable que no proceda tu caso. Así que antes de introducir la solicitud, asegúrate de haber cumplido con los periodos de cotización previstos en la ley.
El INSS establece un porcentaje de incapacidad en cada caso. Cuanto mayor sea el nivel de incapacidad, menor es la capacidad de realizar actividades laborales.
Entonces, es posible que tengas cierto grado de incapacidad, pero no suficiente para que se acepte una incapacidad laboral permanente.
En ocasiones, con el informe médico que presentes ante el INSS será suficiente, pero la entidad tiene el derecho a solicitar un informe contrastante.
Esta clase de informe es realizado por médicos designados por la administración y si los resultados de ese informe se contradicen con los del informe que has presentado, tu solicitud puede ser denegada.
Las incapacidades laborales son las últimas instancias que se aplican, pero no las primeras. Por eso es que, si el INSS considera que el empleado no ha cumplido con todos los tratamientos necesarios o la rehabilitación adecuada, puede denegar la solicitud.
El INSS hará una investigación exhaustiva sobre el caso en busca de irregularidades y búsqueda de fraude.
Así pues, si el solicitante ha presentado documentación falsa o alterada la solicitud será denegada. Esto aplica a los informes médicos, fingir estar enfermo, o si se demuestra que puede hacer actividades que son incompatibles con el tipo de incapacidad que dice presentar.
Si te han denegado la incapacidad laboral, no todo está perdido. Aún puedes solucionar este asunto, pero necesitarás de la ayuda de profesionales en leyes, como los de bufetetoro.com que son especialistas en el área.
De hecho, lo recomendable es que desde el inicio de la solicitud cuentes con el acompañamiento de abogados. Pero pasando a lo que tienes que hacer, aquí te dejamos un par de consejos que te serán útiles:
Cuando el INSS rechaza una solicitud de incapacidad laboral, emite una resolución en la que podrás ver las razones por las que se ha denegado.
Entonces, antes de presentar una nueva solicitud, analiza cuáles han sido los fallos y vuelve a intentarlo.
En la mayoría de los casos, las solicitudes son denegadas porque no se presenta suficiente evidencia médica, o es algo ambigua.
Lo mejor en estos casos es presentar informes con diagnósticos precisos, con pruebas clínicas que estén actualizadas y que sean detalladas.
Con la ayuda de un abogado, tienes un periodo de presentación de reclamación administrativa de 30 días que cuentan a partir de la denegación.
En ese periodo puedes interponer una reclamación para que tu solicitud vuelva a ser analizada, y puedes incluir datos extra para sustentar tu caso.
Si antes creías que la asistencia de abogados era opcional, en este punto te darás cuenta de que es una necesidad.
En caso de que el INSS haya rechazado la reclamación administrativa, y consideras que tu caso es válido, puedes acudir a la vía judicial y presentar una demanda ante el Juzgado de lo Social.
Allí, con la ayuda de tu abogado presentarás el caso de apelación y ambas partes presentarán pruebas. Al final, el juez dará el fallo y determinará si tu solicitud procede o no.
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