REAL OVIEDO 1-2 UD ALMERÍA | La Crónica

Corpas compone la décima sinfonía en Oviedo (1-2)

  • Un doblete del jiennense permite al Almería acumular diez jornadas sin conocer la derrota

  • Los rojiblancos sufrieron el síndrome del 0-1, el ya típico bajón de cuando se adelantan en el marcador

Corpas festeja con rabia el 0-1 logrado de penalti, su sexto tanto en lo que va de curso Corpas festeja con rabia el 0-1 logrado de penalti, su sexto tanto en lo que va de curso

Corpas festeja con rabia el 0-1 logrado de penalti, su sexto tanto en lo que va de curso / LFP (Oviedo)

El toro que Ziganda esperaba en el Tartiere embistió con fuerza en la primera mitad y se amansó tras ponerse por delante como viene ocurriéndole en las últimas jornadas para dar luego una cornada mortal en las botas de Corpas, que compuso con su doblete en tierras asturianas la décima sinfonía rojiblanca este curso, tantas como jornadas acumula sin perder.

Tal y como ya acostumbra, el Almería saltó desde el inicio a adueñarse del partido desde el control del esférico, que prácticamente acaparó ante un Oviedo que estuvo un buen tramo de este periodo persiguiendo sombras. Gomes sigue engrasando una máquina que empieza a jugar de memoria independientemente de los cambios que introduzca, tirando esta vez nuevamente del once de gala sin reservar nada para la visita del Mallorca el jueves.

En el Almería de autor que empieza a fraguar el portugués hay varios nombres que brillan con luz propia, empezando por Cuenca, que una vez más capitaneó la zaga ajeno a la fatiga, pero con la especial aportación de Samú Costa y Manu Morlanes en la medular, sin duda la pareja de moda en la categoría de plata. Pocas veces un doble pivote se ha compenetrado tan bien como lo hacen el luso y el zaragozano. 

El cedido por el Villarreal sabe que tiene las espaldas bien cubiertas y no para de sacarse conejos de la chistera que agradecen los jugadores más ofensivos, en particular Sadiq, que firmaba una de sus mejores actuaciones en lo que va de curso aprovechando las clarividentes asistencias que no paró de dibujar Morlanes.

Samú Costa cabecea un córner en presencia de Maras y Tejera Samú Costa cabecea un córner en presencia de Maras y Tejera

Samú Costa cabecea un córner en presencia de Maras y Tejera / LFP (Oviedo)

Aketxe, con un centro que se paseó sin rematador por la línea de gol, y Samú, con un testarazo en un saque de esquina habían probado fortuna previamente, pero fue el nigeriano quien tras recibir un pase en profundidad de Morlanes recortaba a un contrario dentro del área fabricándose una inmejorable ocasión de gol que no supo culminar con eficacia al golpear mordido con la zurda, su pierna menos hábil.

La conexión hispano-africana ya estaba en marcha y en la siguiente acción, en otra buena entrega de Morlanes, Sadiq buscaba en carrera al meta Femenías cuando era frenado por Carlos Hernández con un leve contacto que el colegiado interpretó como penalti, ciertamente riguroso, quede por escrito. La confianza de Corpas, todo un especialista desde los once metros, va en aumento y esta vez se atrevía a lanzarlo a la escuadra, anotando su sexta diana en su cuenta particular y refrendándose como pichichi rojiblanco.

El temido bajón tras adelantarse en el marcador pululaba en el ambiente y lo cierto es que el Almería dio un pasito atrás. El bajón no fue tan acusado como en el Carlos Belmonte, pero sí permitió al Oviedo venirse un poco arriba, sin generar acciones de auténtico peligro ante la meta de Makarizde. 

El mal del 0-1 volvió a pasarle factura al conjunto indálico en la segunda mitad. A Gomes le costó otra vez leer que el partido estaba inclinándose de lado local y no movió el banquillo hasta que el Oviedo había igualado la contienda merced a un afortunado tanto de Blanco Leschuk, que se encontró con un rebote de Samú Costa al borde del área que resolvió con frialdad cruzándosela a Makarizde. 

Las virtudes del primer acto habían desaparecido y al Almería le costaba ya nutrir de balones a Sadiq, que caía a la zona del centro del campo para intentar generar peligro desde ahí. Mientras, en el área contraria el meta georgiano tampoco aportaba la seguridad necesaria bajo palos, con malos controles que casi cuestan un disgusto y que facilitan la transición a la titularidad de Fernando más pronto que tarde.

Gomes por fin se decidía a dar entrada en el campo a Carvalho y Lazo, siendo el concurso del gaditano clave en la acción que iba a desequilibrar de nuevo la balanza abriendo un gran pase a Corpas que el jiennense convertía en oro con un disparo cruzado y raso junto a la base del poste, donde las vacas pastan. El tanto cortaba de raíz la tímida reacción local y propulsa al Almería nuevamente en la tabla a la espera de recibir este jueves al líder Real Mallorca, que podría ser destronado en el Mediterráneo. 

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