Atletismo

Un Medio Maratón veraniego

  • Bekele Shiferaw (01:04:57) y Khadija Sammah (01:14:55) se imponen en la línea de meta del Mediterráneo

Bekele, campeón. Bekele, campeón.

Bekele, campeón.

Hace unos años, la lluvia hacía acto de aparición el día que se recorrían a pie 21 kilómetros por las diferentes calles de la ciudad de Almería. Hoy, un sol que llenó de bañistas la playa, acompañó durante todo el recorrido a los más de cinco mil corredores que demostraron su pasión desde el Estadio de los Juegos Mediterráneos al Estadio de los Juegos Mediterráneos. Y es que meta y salida coinciden en una encrucijada de calles y rotondas, que se llenan de aficionados que dan colorido y ambiente a los primeros y últimos metros.

Por supuesto, los diferentes barrios de la ciudad colaboran a que el Medio Maratón de Almería sea de los más valorados a nivel nacional. Desde hace ya varias ediciones se ve a corredores de tiempo populares (no sólo a los que vienen en busca del podium), que disfrutan con un recorrido propio y una meteorología que invita a la ducha rápida y a recuperar las sales minerales perdidas con una cerveza fría y una degustación de tapas almerienses.

Se ganaron con creces un mediodía de tapeo Bekele Shiferaw y Khadija Sammah, ganadores de los 21 kilómetros, pero todos los corredores que llenaron de ambiente deportivo la Vega de Acá, Sierra Alhamilla, la Rambla, el Paseo, el Parque Nicolás Salmerón y el Puerto, la Avenida Cabo de Gata y la Avenida del Mediterráneo, se hicieron acreedores de la medalla que la organización le colgaba con orgullo una vez que pasaban la línea de meta. Daba igual que fuera en una hora, dos o dos y media, lo importante era disfrutar de una fiesta atlética, que hace que Almería se mantenga como referencia del deporte popular. Por supuesto, a ello también colaboraron los corredores que optaron por los 8 kilómetros saludables y los paraatletas, que dan otra dimensión a la prueba.

Comienzo de la subida de la Rambla. Comienzo de la subida de la Rambla.

Comienzo de la subida de la Rambla.

El XXIII Medio Maratón volvió a ser un éxito de participación, organización y deportividad, que contó con un invitado inesperado en febrero: el calor. Soportable, pero caluroso.

Corredores, con el Cable Inglés de fondo. Corredores, con el Cable Inglés de fondo.

Corredores, con el Cable Inglés de fondo.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios