¿Qué supone el acuerdo UE-Mercosur para el campo?: “Un ataque a la soberanía alimentaria”

Productores, asociaciones agrarias e instituciones políticas de Almería muestran su total rechazo al acuerdo que se plasmará el día 17 en Paraguay

Jesús Carmona: “Europa ha transformado España económica y socialmente en 40 años”

Tractores cortan la AP-7 en Cataluña para protestar por el acuerdo. / David Borrat

El acuerdo entre la Unión Europea y Mercosur va a lograr algo que parecía impensable: poner a todo el campo europeo de acuerdo. Pero por desgracia para las instituciones firmantes, la unión va contra su decisión. Poco después del ataque al agro almeriense que supuso el etiquetado tramposo por parte de Marruecos [incluir como marroquíes los productos procedentes del territorio del Sáhara Occidental], llega un nuevo disparo en el pie por parte de la Comisión Europea: tras más de 25 años de negociaciones, habrá libertad de movimientos en territorio europeo para las mercancías procedentes de las cuatro economías del Mercado Común del Sur: Brasil, Argentina, Uruguay y Paraguay.

Una decisión “histórica” para unos, “desastrosa” para otros. Como ocurre con otros terceros países con los que la UE tiene acuerdos comerciales, productores y asociaciones agrarias temen que las exigencias no sean las mismas, que la normativa y el control sea mucho más laxo, lo que acrecentaría la competencia desleal que ya existe. Este acuerdo pone en entredicho la soberanía alimentaria europea, puesto que entrarán miles de toneladas de productos agroalimentarios, que vienen a competir directamente con los que se cultivan, en el caso de Almería, en los invernaderos de levante y poniente.

Un acuerdo desleal

Son ya muchos meses los que Coexphal venía avisando que el acuerdo que la UE va a firmar el próximo 17 de enero venía a perjudicar claramente a la horticultura almeriense. Luis Miguel Fernández, gerente, puntualizó cuáles pueden ser los productos que más sientan esa competencia desleal.

“Hay que decirlo de manera contundente, esta competencia desleal va a afectar a la agricultura europea y, por consiguiente, a la horticultura almeriense. Quizás los productos de nuestro campos que más se sientan afectados sean el melón y la sandía, porque podrán venir también tanto de Brasil como de Uruguay, Paraguay o Argentina, y nos puede perjudicar, sobre todo en el periodo que nosotros estamos funcionando, que son los meses de primavera. No nos olvidemos tampoco de los cítricos que produce Almería, que enfrente tendrán los de Brasil que es una potencia mundial”, apuntaba Fernández.

Aunque es cierto que los principales hortícolas protegidos de invierno no tendrán encima la sombra de los productos latinoamericanos, los de primavera sí que se enfrentan a una dura competencia, que puede afectar a sus precios. La sandía temprana, por ejemplo, es un emblema de la horticultura almeriense, puesto que es la primera que llega a los lineales de toda Europa a mediados de abril, principios de mayo.

El consejero presidió ayer la Mesa de Interlocución Agraria. / JUNTA DE ANDALUCIA

La Junta analiza “la letra pequeña” del acuerdo UE-Mercosur

El consejero Ramón Fernández-Pacheco avanzó ayer que la Consejería va a analizar de forma detallada con las organizaciones profesionales agrarias “la letra pequeña y todos los condicionantes” del acuerdo UE-Mercosur. En el marco de la Mesa de Interlocución Agraria, Fernández-Pacheco explicó que “desde Andalucía vamos a elaborar un documento en el que se exija el cumplimiento de unas cláusulas de salvaguardia objetivas y automáticas, que recoja que las ayudas que se puedan dar no salgan de la reserva de la crisis de la PAC; así como que la Unión Europea active un mecanismo objetivo, automático y transparente, entre otras cuestiones”.

Beneficios para las grandes corporaciones

Andrés Góngora, secretario provincial de la Coordinadora de Agricultores y Ganaderos (COAG) de Almería, ha hecho balance del acuerdo poniendo en valor la manifestación del pasado 18 de diciembre en Bruselas, donde 40 organizaciones agrarias de toda Europa mostraron su rechazo a este nuevo paradigma.

"Nos preocupa porque es un nuevo proceso de liberalización comercial con terceros países", subraya Góngora, al tiempo que se muestra reticente ante las anunciadas cláusulas de salvaguarda que se van a poner en marcha para verificar y controlar los distintos procedimientos del acuerdo. "Los de Almería bien conocemos ya lo que nos pasa con el acuerdo de Marruecos, y es que todo eso se queda luego en el papel, ni se cumple, ni se controla, ni las cláusulas de salvaguarda sirven para nada", abunda.

Lo que queda, continúa, "es exigir a nuestros representantes políticos que voten en contra en la votación en el Parlamento". Aunque ahora mismo fruta y hortaliza no están en el punto de mira del acuerdo, asevera el representante de COAG, "también sabemos la capacidad productiva que puede tener esa región, en esas zonas, sobre todo Brasil y Argentina, y que, por lo tanto, lo que ahora puede parecer que no es un riesgo, el día de mañana sí que nos puede generar un problema". "Desde un punto de vista lógico es difícil de entender, pero desde un punto de vista político y económico sí sabemos lo que hay detrás", incide.

Góngora resalta la influencia que ha tenido el Gobierno de Marruecos en este concierto. "Está muy claro que presiona y chantajea a la Comisión Europea", esgrime. Y en el caso Mercosur, prosigue, "también existe esa parte de relación institucional y política". Desde COAG resaltan que hay otros agentes dentro de la UE que "están presionando a la Comisión Europea para que estos representantes políticos voten a favor de sus intereses económicos y no de los intereses de los ciudadanos".

En este sentido, Góngora señala a las grandes cadenas de supermercados y fondos de inversión, que, dice, "ven una oportunidad en este tipo de acuerdos de realización comercial, y sobre todo a los grupos de distribución agroalimentario europeos, que les interesa en un mercado como el nuestro, como el de frutas y hortalizas, que cuanto más se abran las fronteras más capacidad tienen de poder presionarnos con el precio". Los acuerdos, abunda, "no están pensados para los agricultores pequeños o medianos que pueda haber en Argentina o en Brasil, sino para que grandes corporaciones, fondos de inversión, se vayan allí a montar estructuras de producción potentes para traer ese producto luego a la Unión Europea. Eso nos pasó con Marruecos".

Críticas de tractoristas franceses contra Ursula von der Leyen por la firma del acuerdo. / TERESA SUAREZ

Sobre el país africano, Góngora desgrana que "ha generado un desarrollo agrícola, precisamente en manos de fondos de inversión o de empresas europeas, para generarnos la competencia que nos genera a día de hoy". Todo, enmascarado tras "los sistemas de producción que tienen esa zona y la legislación". "Por eso, cuando se habla de las cláusulas de salvaguarda, que no nos engañen", afirma.

Góngora hace alusión a la auditoría Global Gap, la más común de todos los supermercados, que certifica estas producciones en terceros países. "Ahí está una de las trampas", subraya, porque "una certificación lo único que dice es que hay una serie de normas que tú cumples. Ante la ausencia de normas, lo que dice Global Gap es que, efectivamente, estás cumpliendo con su certificado".

VOX y Patriotas presentan una moción contra Von der Leyen

VOX, junto al grupo Patriotas por Europa, registró ayer por segunda vez en esta legislatura una moción de censura contra la presidenta de la Comisión Europea, Úrsula Von der Leyen, por la firma del acuerdo comercial con Mercosur. Los firmantes de la moción denuncian que el acuerdo supone un ataque frontal a la soberanía alimentaria europea y una condena directa al campo. El tratado abre el mercado a la entrada masiva de productos procedentes de terceros países que no cumplen los estándares sanitarios, medio ambientales y laborales exigidos en Europa, generando una competencia desleal que pone en riesgo miles de explotaciones agrarias y, con ellas, el sustento de miles de familias españolas.

El representante de COAG pone sobre la mesa el cambio de modelo que se está planteando desde la provincia de Almería. Un modelo de agricultura social que se está convirtiendo en algo prácticamente exclusivo, ante una corriente creciente que se ha agudizado tras los años de la pandemia, que es el control de la alimentación por parte de grandes grupos y entidades financieras o fondos de inversión, que están viendo cómo el que controla la alimentación tiene un poder muy importante, tanto en lo estratégico como en lo político. Todo ello no se está acompañando con políticas que contrarresten esto, y eso es una de las reivindicaciones principales que se efectúan desde COAG. "La alimentación no puede estar en manos de grandes corporaciones o fondos de inversión", arguye.

"Europa se está metiendo en un lío", concluye el secretario. "Hoy en día, Europa, con estos acuerdos, con esta forma de entender la alimentación, está poniendo en riesgo la seguridad alimentaria y estamos hablando de lo que tenemos que comer todos los días. Es algo que desde el sector agrario vemos muy claro, pero creo que la sociedad no está siendo suficientemente sensible o consciente de lo que aquí se está jugando", apostilla Góngora.

En esta misma línea se ha expresado Adoración Blanque, presidente de la Asociación Agraria de Jóvenes Agricultores (ASAJA) de Almería, mostrando su descontento con la firma de este nuevo convenio. Blanque ha subrayado que los acuerdos comerciales "se tienen que firmar siempre y cuando se establezcan las mismas reglas de juego para todos los agricultores, ya sean europeos o sean los agricultores de fuera de la Unión Europea". Un acuerdo comercial, abunda Blanque, "no le puede exigir más a los agricultores que producen aquí que a los que producen fuera". Por lo tanto, añade, "si aquí hay una serie de exigencias sociales, medioambientales y de seguridad alimentaria, se deben exigir las mismas reglas del juego para el producto que viene de fuera".

La representante de ASAJA pone de manifiesto que el acuerdo con Marruecos ya ha demostrado "que estas reglas del juego no se cumplen y se hace de una forma absolutamente arbitraria". Al mismo tiempo, Blanque llama a la "coherencia" de los representantes políticos y reivindica que se escuche al sector, porque, dice, "lo que se está consiguiendo con esto es un desmantelamiento de la agricultura dentro de la Unión Europea". "Se está dejando a nuestros agricultores y ganaderos a los pies de los caballos en beneficio de productos que vienen de fuera y de industrias que nada tienen que ver con la agricultura ni la ganadería", concluye.

No hay comentarios

Ver los Comentarios

También te puede interesar

Lo último