‘El Mago Invisible’ borra la línea entre la realidad y la imaginación en el Auditorio
Magia
El ilusionista Dakris, Primer Premio Nacional de Magia, asombró el sábado al público familiar en el Maestro Padilla con predicciones imposibles, desapariciones y teletransportaciones
Al final del espectáculo, Dakris El Mago Invisible, lanzó el mensaje de que “nadie te diga que no puedes hacer algo”. Una declaración de intenciones que se ha tomado al pie de la letra, pues en su espectáculo Nada es lo que parece, cada número invita a replantearse lo imposible, a cuestionar lo que creemos real y a aceptar, aunque sea por un instante, que todo es posible. Los almerienses lo sabían de antemano y llenaron a rebosar el Auditorio Maestro Padilla.
‘El Mago Invisible’ y su espectáculo ‘Nada es lo que parece’ borró la fina línea entre realidad e imaginación y dejó al público, mayoritariamente familiar, con la boca abierta desde el primer minuto. Antes incluso de comenzar, el ambiente estaba cargado de ilusión. Y es que no se trataba solo de ver magia, sino de vivirla juntos. Algo que El Mago Invisible logró con naturalidad, cercanía y una conexión constante con el público.
Desde su aparición en escena, Dakris demostró por qué es Primer Premio Nacional de Magia. Su forma de entender la magia va más allá del truco: es relato, humor y participación. En Nada es lo que parece, cada número invita a replantearse lo imposible, a cuestionar lo que creemos real y a aceptar, aunque sea por un instante, que todo es posible.
Desapariciones, teletransportaciones, predicciones imposibles y efectos que sucedían literalmente delante de los ojos del público se sucedieron sin pausa. La incredulidad se reflejaba en los rostros: miradas fijas, bocas abiertas y aplausos espontáneos ante una magia que no dejaba margen para la explicación lógica. El asombro era compartido, colectivo, casi contagioso.
‘El Mago Invisible’ destaca por la armonía de todo el espectáculo, así como la rapidez a la hora de realizar los números. Cómo es posible que desaparezca de inmediato tras una sábana, o que teletransporte una moneda, ante la mirada de mil personas. Situaciones inexplicables para la mente humana, y que llenaron de aplausos el Auditorio Maestro Padilla.
Uno de los grandes pilares del espectáculo fue su carácter interactivo. ‘El Mago Invisible’ no se limitó al escenario: sacó a niños y adultos para acompañarle en sus números, convirtiéndolos en protagonistas y cómplices de lo imposible. Pero incluso quienes permanecieron en sus asientos vivieron la magia en primera persona, gracias a una puesta en escena diseñada para que el público experimente cada efecto como propio, con un número de cartas coral que fue el broche a una noche mágica.
La invisibilidad, ese sello personal del artista, apareció como concepto y como juego, reforzando una propuesta pensada para disfrutar en familia, sin artificios innecesarios y con un ritmo que no daba tregua al asombro. Y la final un claro mensaje: todo es posible, si trabajas con tesón y con el talento de ‘El Mago invisible’. El cierre llegó entre una ovación larga y sincera, con el público puesto en pie reconociendo una noche irrepetible. Y, nueva sorpresa final, por arte de magia, Dakris les esperaba en el hall del Auditorio para hacerse fotos, reales, con todo aquel que quisiera.
Dakris venía precedido de numerosos reconocimientos, como el Mago del Año en el Memorial Frakson de Madrid, Tercer Premio en el Congreso Internacional de Magia de Almussafes, Tercer Premio Cabra Cadabra de Córdoba, Campeón de España en el Congreso Mágico Nacional de Guadalajara, así como su presencia en ‘El Hormiguero’ y en programas de Discovery Max.
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