Luis Carlos Peris

Con Croacia recordando la Nations League

Desde mi córner

España afronta esta Eurocopa con la vista en dos obstáculos que son los croatas e Italia

15 de junio 2024 - 00:00

Nuevamente nos encontramos con Croacia en el camino y en la memoria salta aquel choque que sirvió para la inauguración de La Cartuja. Era mayo de 1999 y los croatas se adelantaban mediante Davor Suker para que los de Camacho le dieran la vuelta para un rotundo 3-1. Mucho tiempo después, ya en 2023, les ganábamos en la tanda de penaltis para hacernos con la Nations League y esta tarde, otra vez con Croacia.

Primer partido de España en esta nueva Eurocopa y cuando ya son tres las que atesoramos partimos con el cartel muy alto, pero con la consideración de que la competitividad de los ajedrezados es indudable. A la voz de Luka Modric, Croacia se mueve a impulsos raciales con el adobo de una muy buena técnica individual. El madridista, a sus treintaiocho años, sigue siendo el punto en el que se apoya Zlatko Dalic, el bosnio-croata que maneja los hilos del equipo.

El balance de nuestra historia común es favorable a España, pero hay que convenir en que el grupo es de aúpa, que tras Croacia nos espera Italia en Gelsenkirchen el próximo jueves. Son dos compromisos de obligado cumplimiento y eso aporta una dosis cierta de inquietud. La competitividad de ambos con el plus de la creatividad balcánica y el oficio transalpino aparecen como obstáculos a doblegar por un equipo que De la Fuente ha diseñado desde una juventud competente.

Un equipo que ya nada tiene que ver con aquel glorioso del tiquitaca. Los tiempos han cambiado y la virtud principal que se le achaca a España es la de la velocidad y el juego por fuera. Y si de algo vale recordemos que hace un año les ganamos la final de la Nations League en Rotterdam con el madridista Carvajal ejecutando el penalti decisivo. Recuerdos lejanos y también cercanos para afrontar con optimismo esta apertura de Eurocopa en Berlín, otra vez con Croacia.

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