El director de la aclamada Sick of myself (2022) entra al mercado americano de la mano de A24, Ari Aster en el rol de producción y Nicolas Cage como el protagonista, una fórmula para una obra maestra de lo bizarro. El largometraje no decepciona, posicionándose automáticamente como un clásico de culto, ¿El efecto Nic Cage? Exponenciado de la mejor manera.

Kristoffer Borgli sigue la línea de directores como Yorgos Lanthimos en buscar narraciones bizarras para proponer estéticas distintas y preguntas surrealistas al espectador, esta vez nos plantea una realidad en la que, súbitamente, todos empiezan a soñar con una persona. Esta persona es un profesor de la universidad, sin ninguna característica destacable y, sin embargo, se vuelve una celebridad a partir del fenómeno del cual no encuentran explicación. Paul Mathews, interpretado por Nicolas Cage, empieza a disfrutar los beneficios de una fama a base de lo aleatorio hasta que se vuelve en su contra, pronto las personas empiezan a tener pesadillas de lo más crueles respecto a él, al punto en que no pueden permanecer en la misma habitación, obligándolo a dejar su trabajo y exponiendo la seguridad de su familia.

El filme nos presenta un espejo sobre la sociedad en la que vivimos, la cultura de la cancelación y la economía del entretenimiento, la tragedia de algunos se vuelve en el negocio de otros. Se llega al extremo de inclusive lucrar de los sueños de las personas y de asegurarles que no tendrán pesadillas, accediendo a una cómoda tarifa.

La comedia negra casi roza el presente, los problemas por los que pasan los personajes se sienten muy cercanos a los problemas de la cotidianidad y es muy difícil no pensar en que en unos años viviremos en la distopía que se propone. Borgli es un experto en proponer este tipo de situaciones, similar a lo que desarrollo en Sick of myself en el que la obsesión por la fama lleva al extremo de literalmente enfermar de gravedad a la protagonista, la reflexión del precio de la fama sigue latente en su filmografía.

Si Tar (2022) de Todd Field era la lectura de la cancelación a las figuras poderosas, léase Weinstein, Polanski o Woody Allen. Dream Scenario es la cancelación del micro influencer, una persona sin mucho poder y qué llevada por sus circunstancias, y en el caso particular mostrado en el largometraje, por cosas que no puede controlar, se ve forzado a responsabilizarse por algo fuera de su control. Un acierto más para Borgli y para los cineastas noruegos cada vez mejor posicionados en la escena mundial.

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