Análisis

Francisco bautista toledo

Impresiones en el cabo

Presenta José Manuel Peña una obra sugerente, color profundo, intensa en sus gamas azules, atractiva a la mirada.

Es el trabajo plástico de este pintor un relato poético en el que describe su visión sensitiva del paisaje, el cual rememora y traduce en emoción visual, presente en el momento de su visualización.

Muestra el artista la sorpresa sentida cuando la luz se funde con el azul, de cuya conjunción de desprenden destellos que se confunden con el ambiente brumoso, para generar un escenario de cromatismo evanescente, que cubre la superficie marina. En su obra el faro está presente, símbolo de la costa del Cabo, testigo mudo de la rutina de los días, de las eternas batallas entre el Sol y las neblinas húmedas, el azul y el dorado.

Siente el artista el ambiente, como ensoñación, plasmando en sus piezas las impresiones del instante mágico, que surge fugaz, como un rayo, aparición sublime que rompe el monótono ritmo temporal, cuando se desvela el ánima del lugar. En algunas piezas sus olas parecen recordar los mares de pinturas orientales, lo cual muy acertadamente potencia la serenidad impresa en la escena, simulando el ritmo acompasado de las energías que recorren el espacio natural. Sosiego y silencio, sólo el canto de los pájaros, la elegancia de su vuelo, el silbo del aire y el continuo rumor de las olas, bajo un cielo casi siempre azulado, luminoso, y enigmático, pues en su claridad sugiere la entrada hacia un mundo de espejismos y fantasías. El pintor en sus piezas propicia la evasión del espíritu, la nostalgia de tiempos pasados, recordando épocas felices de la niñez, cuando el mar era el inicio de la aventura, su abrazo felicidad de los meses estivales. No es el paisaje el motivo que suscita estas ideas, sino la impresión primera que desprende el resplandor desprendido en sus composiciones, el engarce de colores, el pájaro solitario, el niño en la playa, el entramado caótico que esa conjunción presenta en algunas de ellas.

José Manuel Peña, Granada, 1963, es un artista que reside en Almería desde hace algunos años, siendo esta propuesta la impresión percibida al contemplar sus campos y costas, queriendo expresar esta experiencia en esta exposición. Es un choque brutal y sensitivo el que recibe el viajero al contemplar por vez primera la limpia luz, la desnudez del territorio, la Naturaleza vibrante presente en el Cabo de Gata. El artista nos ofrece un trabajo plástico de hondo lirismo visual, elaborado con distintas técnicas, mostrando una obra de belleza elegante.

MÁS ARTÍCULOS DE OPINIÓN Ir a la sección Opinión »

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios