Lucas, uno de los nuestros

22 de enero 2026 - 03:06

Fría y escueta; así se ha producido la salida de un Lucas Robertone que, tras cinco años y medio como rojiblanco, regresa a Vélez en busca de recuperar esa felicidad futbolística que perdió en los últimos meses. Sin besos de despedida y sin palabras bonitas. Un anuncio por parte de la entidad detallando lo justo y necesario: acuerdo de cesión y mucha suerte. Nada más. Como aficionado no les voy a engañar: duele. Lucas no sólo escribió una historia preciosa en la UDA. Lucas va más allá de lo futbolístico. Es más que un ganador de duelos nato o un jugador que contagia al resto de sus compañeros con su personalidad. Lucas es un almeriense más. A muchos se nos llena la boca con otros jugadores de la tierra o con un vínculo concreto con la provincia por razones de menor relevancia a las que ha dado Robertone durante todo este tiempo. Esas lágrimas el día del descenso, esa melancolía por sentir que has decepcionado a los tuyos. Ese dichoso día en el que diste la cara en nombre de la UDA no se le olvida a la comunidad unionista. Tampoco la noche en Leganés, donde el almeriensismo coreó aquello de “Lucas, Lucas, Lucas Robertone”. “Ha merecido la pena”, debió pensar aquel chico que, con 23 años, decidió dejarlo todo por querer triunfar en el viejo continente. Y vaya que si lo ha conseguido. Un ascenso en el que él figura como protagonista destacado, una permanencia en Primera con un rendimiento extraordinario, el convencimiento de haberte vaciado por el escudo y, lo más importante, el cariño de toda tu gente. Es de bien nacido ser agradecido, y no hay mayor verdad que decir que Lucas se va como un almeriense más. Disfruta en tu Argentina querida y gracias infinitas por esta historia tan bonita que nos has regalado, leyenda.

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