Análisis

Luis Miguel Fernández

Gerente de Coexphal

Nos movemos o nos mueven

La Ley de la Cadena Alimentaria no sirve, es utópica y no se puede aplicar

Luis Miguel Fernández, gerente de Coexphal. Luis Miguel Fernández, gerente de Coexphal.

Luis Miguel Fernández, gerente de Coexphal.

En este pasado mes de noviembre hemos sufrido de nuevo una crisis de precios sobre la mayoría de nuestros productos hortícolas. Sí, no es nuevo, también hace dos campañas y en la anterior, sucedió algo similar, coincidiendo con altas temperaturas generalizadas en toda Europa. Sin embargo, existen otros factores, ya convertidos en estructurales, que están mermando la capacidad competitiva de nuestras frutas y hortalizas, y que necesitan de reflexión y soluciones diferentes. En primer lugar, la competencia desleal de países terceros. Ya hemos pedido al Gobierno de España que exija en la Unión Europea un estricto control de los contingentes y de las tasas arancelarias. En Europa entra, campaña tras campaña, más producto, más barato y de peor calidad (no tienen tantas exigencias laborales ni fitosanitarias como los que se exigen al europeo), principalmente desde Marruecos. En este sentido también es nuestra obligación promocionar y difundir las diferencias en calidad, garantía, seguridad alimentaria, sabor y certificaciones de nuestros productos frente a los de terceros países. Si no lo hacemos nosotros, nadie lo va a hacer por nosotros. Esto casi se ha convertido en una obligación para nuestro sector. En segundo lugar, una crisis como la actual ha demostrado que la modificación de la Ley de la Cadena Alimentaria no sirve, es utópica y no se puede aplicar. En un mercado abierto y global no se pueden ni se deben establecer precios mínimos. Las transacciones y las relaciones comerciales se burocratizan y complican si no tenemos una ley eficaz y fácil de aplicar. Si ahora Almería no puede vender a un precio por debajo de los costes… ¿Con un pepino a 0,18 céntimos qué hacemos mientras que el producto de Marruecos sí se puede vender? Y en tercer lugar, el sector debe seguir trabajando en coordinación y unión a la hora de establecer mecanismos de gestión de crisis. Un instrumento que resulta válido, y está demostrado en otros países, es la interprofesional, en la que pueden estar representados todos los eslabones de la cadena y defender así de forma unánime e inequívoca los intereses que nos atañen a todos, como es el caso de Francia y otros países europeos. Recientemente, desde COEXPHAL y APROA hemos propuesto solicitar a través de Hortyfruta la Extensión de la Norma de Calidad para que nuestras frutas y verduras lleguen al consumidor con la máxima garantía y seguridad alimentaria y queden bien claras las diferencias entre nuestros productos y los de otros orígenes. Y hemos hecho partícipes de esto a otras organizaciones del sector, como ASAJA y COAG, que no forman parte de la interprofesional. Creemos que, partiendo de estas soluciones, nuestro campo podrá seguir siendo competitivo, en calidad y en precio, para seguir liderando los mercados. Seamos nosotros quienes movamos ficha. Nos movemos o nos mueven.

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