La lengua española mala
Si pudo, puede
El siglo XXI nos ha traído una vorágine de medios para expresarnos. Hoy ya no solo nos llegan opiniones a través de prensa, radio o televisión. Ahora todo es tan fácil como abrir un perfil en redes sociales para largar aquello que nos ronde. Incluso publicar un libro está al alcance de cualquiera. Un servidor lo hizo. Así está la cosa. Ya hasta una taza es capaz de soltarnos que hagamos de este día el mejor de nuestras vidas. Dentro de esas frases vacías, leí hace poco una que rezaba algo así como «si pudiste, puedes y podrás». Vamos, que si fuiste feliz una vez puedes volver a serlo sólo con proponértelo. Tan bello por fuera como hueco por dentro. La gran primera parte del Almería frente al Ceuta, la brillante media hora inicial en Cádiz o los buenos tramos ante el Andorra demuestran que este equipo está capacitado para someter a su adversario. Sé que sería iluso pensar que ese vendaval de fútbol puede mantenerse a lo largo de noventa minutos. Los partidos tienen fases, el rival juega y el desgaste hace mella. Lo que sí cuesta es asumir que los de Rubi sean capaces de poner en práctica, dentro de un mismo choque, su mejor y su peor cara. Cada jornada es un mundo, cierto, pero no tan amplio como para mostrarse tan diferente. Por eso, los rojiblancos deben aspirar a suavizar la caída que experimentan tras completar esos minutos sublimes, no tanto por aumentar su ventaja en el marcador como por mantener a raya a un rival sometido y cabizbajo. Vistiéndonos de taza de Mr. Wonderful que te invita a sonreír en tus peores momentos, es de recibo reconocer que, si el Almería pudo jugar de esa excelsa manera, puede volver a hacerlo. Y podrá, claro. Nos ha dado fundamentos para pensarlo.
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