Gafas de cerca
Tacho Rufino
Sudoku
No es para presumir de adivino acertar que si acaba usted de echar combustible al coche le han cobrado ya la subida prevista por la guerra de Irán. Estamos acostumbrados a que las subidas sean instantáneas (preventivas) y las bajadas al ya te veré. Menos habitual que el caso de los combustibles es el del chocolate, que ha experimentado en los dos últimos años unas fortísimas subidas debido a las malas cosechas de cacao en todo el mundo. Lo de fortísimas no es una exageración mía: los chocolates cuestan hoy el doble que hace dos años. Desde los más asequibles de marcas blancas, que han pasado de un euro la tableta de 100 g a 1,80/2 €, hasta el excelente de La Superlativa, que costaba 2,95 € la tableta de 200 g, subió el año pasado a 4,20 y desde hace unos meses cuesta 5,95. No quiero ni mirar los precios de Lindt y otros famosos.
Es cierto que el cacao subió un disparate: llevaba varios años entre 1.500 y 3.000 dólares la tonelada, según calidades, cuando en 2023 empezó una pequeña subida –4.000 $/ton- que en 2024 se disparó a 9.800-13.000. Parece que la subida del chocolate estaba justificada. Lo que pasa es que en 2025 bajó bastante y este año se ha pagado a 5.000 $/ton en enero y a 3.000 en febrero. ¿Bajará el chocolate en consecuencia? ¿Volverá a los precios de 2022? Lo dudamos, ¿verdad? Y, desde luego, si baja no será a la misma velocidad que ha subido. Dispensen la abundancia de cifras, pero es que sin ellas no quedaría claro.
Para compensar, les paso una receta con chocolate que es casi mía. El casi es porque es una modificación de un antiguo postre de Berasategui, al que le he rebajado las calorías; donde Martín ponía nata y yema de huevo, he puesto leche en vez de nata, he añadido las claras y gelatina para compensar la menor densidad. Queda así: 4 huevos enteros, 250 g de leche entera, 200 g de chocolate negro 70 %, 250 g de fresas trituradas y coladas (también mola con mango), 80 g de azúcar y 3 hojas de gelatina. Se baten los huevos con el azúcar, se añade la leche templada y se calienta a 82 ºC, como para natillas; se añade la gelatina y, fuera del fuego, se disuelve el chocolate rallado y luego el puré de fruta. Se echa en vasitos y se deja unas horas en el frigo. El citado chocolate La Superlativa es ideal por su cremosidad y aroma. Lo hacen en Toro y lo pueden encontrar en Ultramarinos San Antonio, en la calle de Castelar. De nada.
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