Los colegios, una herida abierta

03 de febrero 2026 - 03:08

Los almerienses hemos vivido en los últimos días una situación que, más allá de la climatología adversa, ha puesto de manifiesto una realidad que llevamos años denunciando: el lamentable estado de muchos de nuestros colegios.

El fuerte viento que ha azotado nuestra provincia no solo ha traído consigo caídas de árboles, goteras e inundaciones en calles, sino que ha evidenciado el abandono estructural que sufren nuestros centros educativos.

Y lo peor de todo es que no hablamos de algo nuevo, sino de un problema que se arrastra desde hace años y que, por desgracia, sigue sin ser una prioridad para quienes gobiernan.

Ha habido incidencias en muchísimos colegios de nuestra ciudad, la mayoría ya habían sido comunicadas con anterioridad al Ayuntamiento. Es el caso del techo del gimnasio del CEIP Virgen del Mar de Cabo de Gata, que salió volando el jueves pasado. En marzo de 2025, desde el PSOE en el Ayuntamiento alertamos por escrito del peligro que suponía el mal estado de ese tejado. ¿Hasta cuándo vamos a depender de la suerte?

Se registraron incidencias en el CEIP Padre Méndez, en el San Indalecio de La Cañada, en el Santa Isabel, en el Inés Relaño, Francisco de Goya, Nueva Almería, en el Lope de Vega, etc. La guinda estuvo en el antiguo colegio San Valentín, que sufrió ayer desplome de su vallado metálico que, con suerte, no cayó hacia la calle.

Cuando hablamos de que la educación es nuestra prioridad, no solo nos referimos a la calidad de la enseñanza, sino también a la seguridad y el bienestar de nuestro alumnado y profesorado.

Hemos visto cómo se han priorizado los gastos en postureo, en proyectos que buscan más la foto que el bienestar de los almerienses. Mientras tanto, los colegios de nuestra ciudad se han ido deteriorando, sin un plan de mantenimiento adecuado que prevenga situaciones como las que vivimos la semana pasada.

Es imprescindible un plan integral de mantenimiento y mejora de los centros educativos de Almería, que garantice su seguridad y funcionalidad ante cualquier circunstancia. No podemos seguir parcheando problemas ni esperando a que ocurran desgracias para actuar.

Es hora de que desde el Ayuntamiento se escuche a las familias, a los profesores y a las asociaciones como Fapace, que han alzado la voz para denunciar este abandono. Es hora de que se invierta en lo que realmente importa: en nuestros niños y niñas, en su seguridad. Los almerienses merecemos más, y vamos a seguir exigiéndolo.

stats