Paisaje urbano
Eduardo Osborne
Los palos del avispero
Un pueblo, una civilización, una cultura y en general todo el colectivo humano, se rige por unas normas, unas costumbres, unos hábitos y unos comportamientos, debidamente establecidos por nuestros antecesores. Modificar estas normas de forma brusca, impositiva e inopinada nos lleva a relaciones forzadas e irrespetuosas.
El trato entre seres humanos desconocidos conlleva una distancia, una delicadeza y un tanteo respetuoso ante un ser con el cual no hemos hablado jamás. Tratar a alguien desconocido de tú supone una violación de su intimidad, así como una falta de respeto flagrante. Esta moda del tuteo no es espontánea, sino impuesta a los trabajadores de multitud de empresas, públicas y privadas, que están al servicio de los ciudadanos. En alguna ocasión he visto como han transmitido el malestar al ser tuteados por alguien al que no conocía y su respuesta fue: “Es política de empresa”, pero las políticas de empresa acaban donde comienza la intimidad de las personas.
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