En tránsito
Eduardo Jordá
Mon petit amour
Una buena parte de los españoles está ya de vacaciones, intentando descansar, desconectar del trabajo y de la rutina diaria. ¿Supone esto olvidarse del móvil? Es cierto que los smartphones son dispositivos muy útiles, incluso en vacaciones, pueden resolver problemas puntuales, como ante un accidente de tráfico o una llamada familiar de urgencia, pero al mismo tiempo podrían dificultar el descanso.
Más de cuatro horas. Es el tiempo que un usuario pasa de media pegado a su smartphone, según App Annie. ¿Cuánto tiempo puede aguantar sin mirar el móvil mientras charla con sus amigos, lee un libro en la playa o ve una serie? Aunque puede resultar contradictorio, hay algunas aplicaciones diseñadas para ayudar a conseguir una “desintoxicación digital”. Al menos, en vacaciones, es conveniente reducir su uso, obligándonos a apagarlo en determinados momentos, como al salir por la noche para dar un paseo o en las comidas, o no llevarlo encima cuando nos vamos por ejemplo a la playa. También podemos silenciarlo durante periodos de tiempo para que no centre nuestra atención de forma permanente, ni obsesiva, como ocurre en algunos casos durante el año.
Piensa por un momento: ¿Cuántas notificaciones recibes en tu móvil? ¿Cuántas interrupciones se producen en cada reunión o conversación? ¿Cuántas horas pasas saltando de un vídeo a otro? Por eso, hemos de revisar nuestra relación con el móvil, alinearla con nuestros valores y recuperar el control.
Para lograr la desconexión digital hay que apagar todas las notificaciones del móvil que nos interrumpen constantemente sin pedir permiso y dirigen nuestra atención de inmediato hacia algo que no teníamos previsto y revisar las aplicaciones inútiles y eliminar las que hace tiempo que no abres para nada.
¿Vas a algún sitio sin tu móvil? Da un poco de vértigo solo pensarlo, ¿verdad? Pero vale la pena replantearte si tu smartphone tiene que acompañarte siempre a todas partes ¿A una comida? ¿Al parque con tus hijos? ¿A la cama? Guardar espacios en tu día a día libres de móvil puede ser muy útil para recuperar el control en tu relación con el mundo digital. Debemos explorar y disfrutar de las relaciones más humanas, del contacto personal con la familia y amigos. Esto implica conversar, hablar, escribir una carta a mano, leer información directamente de los periódicos o de un libro. Lo importante es dedicar el tiempo necesario a descansar, a recuperarnos, a centrarnos en lo que de verdad nos importa y a cuidar de nosotros mismos y de los demás.
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