Blindaje y rehabilitación de las ramblas del río Almanzora para evitar salidas torrenciales

Almanzora

La actuación, con una inversión de 2,2 millones financiados con fondos Next Generation, se ejecuta en 7 municipios de la comarca

Almería y sus 68 zonas inundables: obras pendientes para mitigar el peligro

Visita a las obras de rehabilitación en el río Almanzora.
Visita a las obras de rehabilitación en el río Almanzora.

La delegada del Gobierno de la Junta de Andalucía en Almería, Aránzazu Martín y el delegado territorial de Agricultura, Pesca, Agua y Desarrollo Rural en Almería, Antonio Mena han visitado las obras que se están ejecutando en la Rambla del Ramil, en el término municipal de Alcóntar, en el marco del proyecto de rehabilitación funcional de las ramblas tributarias del río Almanzora. Se trata de una actuación estratégica destinada a incrementar la resiliencia hidrológico-ambiental de estos cauces frente a los efectos del cambio climático, la despoblación y el abandono de usos tradicionales en sus cuencas. Durante la visita han estado acompañados por el alcalde de la localidad, Antonio Ramón Salas. 

El proyecto, financiado por la Unión Europea a través del programa Next Generation, se desarrolla en la cuenca del río Almanzora, la segunda más extensa de Andalucía, con 2.611,3 kilómetros cuadrados, y contempla intervenciones en cinco ramblas: Ramil, Higueral, Cela, Lúcar y Oria. En total, las actuaciones abarcan 35,33 kilómetros de cauces y una superficie de 126,79 hectáreas, beneficiando a los municipios de Albox, Alcóntar, Armuña de Almanzora, Lúcar, Oria, Serón y Tíjola.

Respuesta frente a episodios climáticos extremos

La delegada del Gobierno ha explicado que “las ramblas del Almanzora presentan un carácter torrencial propio del clima mediterráneo semiárido, con una precipitación media anual de 285 milímetros”. En los últimos años, episodios extremos como la DANA de septiembre de 2019 y las lluvias registradas en otoño de 2024 han provocado importantes procesos de erosión, desbordamientos, pérdida de suelo fértil y daños en la vegetación de ribera.

Ante esta situación – añade la delegada- “la intervención tiene como finalidad restaurar la capacidad de desagüe de los cauces, estabilizar sus márgenes y reducir el riesgo de daños aguas abajo, combinando soluciones basadas en la naturaleza con actuaciones estructurales que refuercen la seguridad y la funcionalidad hidráulica”.

Principales actuaciones

Entre las principales actuaciones que se van a llevar a cabo se incluyen la limpieza y saneamiento ambiental de los cauces, la retirada selectiva de residuos, la eliminación y control de especies exóticas invasoras —especialmente el cañaveral— y la restauración de la morfología original mediante movimientos de tierras y recolocación de sedimentos. Asimismo, se ejecutan 17 balsas de laminación para el control de avenidas, 18 rastrillos transversales para reducir la erosión y la rehabilitación de 11 muros tradicionales de defensa.

El proyecto contempla también la restauración de la cubierta vegetal autóctona mediante trasplantes y nuevas plantaciones de especies de ribera, como el taraje, así como la instalación de señalización informativa para fomentar la concienciación ambiental. Los restos vegetales generados se gestionan in situ, reutilizándose como sustrato en profundidad del cauce conforme a criterios de economía circular.

Integración en la planificación ambiental 

El delegado territorial de Agricultura, Pesca, Agua y Desarrollo Rural, Antonio Mena, ha explicado que “la actuación se enmarca en el Plan de Gestión del Riesgo de Inundación de las Cuencas Mediterráneas Andaluzas 2022-2027, el Plan Andaluz de Acción por el Clima 2021-2030 y la Estrategia Andaluza de Desarrollo Sostenible 2030”. Se desarrolla íntegramente en el Dominio Público Hidráulico, sin necesidad de expropiaciones.

La inversión total asciende a 2.224.922,51 euros. Las obras están siendo ejecutadas por TRAGSA, con dirección de obra de la Agencia de Medio Ambiente y Agua de Andalucía (AMAYA), y el proyecto técnico ha sido redactado por TRAGSATEC en marzo de 2025.

Mena ha explicado que “además de su impacto ambiental positivo, la intervención contempla la contratación de mano de obra local, contribuyendo al dinamismo económico de la comarca del Almanzora”. Con este proyecto, la Junta de Andalucía avanza hacia un modelo de gestión fluvial más resiliente, sostenible y adaptado a los desafíos ambientales del siglo XXI, reforzando la protección frente a inundaciones y la recuperación de la funcionalidad ecológica de estos cauces.

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