REAL MADRID (3-2) UD ALMERÍA | La Crónica
  • Los de Garitano se marcharon 0-2 al descanso con goles de Ramazani y Édgar mostrando mucha solvencia

  • En la segunda mitad el VAR le regaló el 1-2 al Madrid, obra de Bellingham de penalti inexistente al haber falta previa de Rüdiger, anuló el 1-3 de Arribas por un manotazo involuntario de Lopy sobre Bellingham en el inicio del contragolpe y concedió el 2-2 a Vinicius tras un dudoso remate entre el hombro y el brazo

  • Todo trufado con 13 minutos de descuento para facilitar el 3-2 final de Carvajal

  • El Almería clama contra el arbitraje: "Nos han robado este partido"

El Almería sufre el 'robo' del siglo en el Bernabéu (3-2)

Édgar celebra el 0-2 con sus compañeros Édgar celebra el 0-2 con sus compañeros

Édgar celebra el 0-2 con sus compañeros / Kiko Huesca / EFE (Madrid)

Escrito por

· Paco Gregorio

Jefe de Deportes

El Almería fue víctima en el Santiago Bernabéu de uno de los mayores atracos arbitrales que se recuerdan, y eso que en el templo blanco ha habido unos cuantos. El honesto partido que estaban cuajando los de Garitano fue cortado de raíz por el equipo arbitral desde la sala VOR, interpretando torticeramente todas las acciones en contra de los intereses indálicos, facilitando primero que los locales recortasen diferencias con un penalti directamente inexistente por doble falta previa de Rüdiger y Joselu sobre Édgar y Kaiky, anulando después el 1-3 de Arribas en un contragolpe rebobinando hasta el origen de la acción para señalar un manotazo involuntario de Lopy sobre Bellingham y concediendo el 2-2 a Vinicius pese a las dudas sobre la zona con la que había rematado el brasileño, entre el hombro y el brazo. Todo ello con un descuento de 13 minutos para facilitar el 3-2 final de Carvajal. 

Los almerienses demostraron en cualquier caso que el gran partido del pasado fin de semana ante el Girona no fue fruto de la casualidad, ni tampoco los grandes despliegues exhibidos en el Metropolitano o Montjuic en fechas recientes. El equipo de Gaizka Garitano viene mostrando una clara línea ascendente gracias al trabajo machacón sin caer en el desaliento y sorprendió de salida a un Real Madrid que parece desfondarse tras la consecución de la Supercopa.

El técnico bilbaíno retomó la zaga de cinco efectivo incrustando a Édgar en la misma en funciones de hombre libre en un eje protegido también por Chumi con la novedad de Kaiky y el planteamiento salió redondo desde el primer minuto. Apenas 38 segundos tardaron en adelantarse en el marcador los rojiblancos. Fue gracias a un robo de balón de Arribas sobre Mendy en la línea lateral. El extremo madrileño avanzó metros apoyándose primero en Marezi (el serbio fue el '9' elegido de inicio) y luego en Robertone para que el capitán descargase sobre la llegada de Ramazani desde atrás y el belga fusilara con un golpeo raso a Kepa, que no posicionó bien la pierna para atajar el esférico.

El 0-1 tan tempranero del colista sorprendía a propios y extraños, pero la UDA siguió a lo suyo cuajando un partido muy serio a nivel defensivo, cerrando bien los pasillos interiores y tapando con solvencia las acometidas de Vinicius por el costado zurdo. Tanto es así que la segunda ocasión clara de gol fue también para los indálicos. Rebasado ya el ecuador del primer acto Akieme metía un centro al corazón del área y Arribas remataba con la diestra en semifallo desde el punto de penalti, marchándose el balón fuera. 

Impotente para batir las líneas rojiblancas, el Real Madrid se precipitó buscando disparos lejanos inertes en las botas de Toni Kroos. El único peligro del cuadro blanco en todo el primer tiempo vino tras un centro de Carvajal por el carril diestro que Chumi casi mete en propia puerta en su intento de despeje, yéndose la pelota a córner, bien defendidos por los almerienses en el Bernabéu. 

Con el Madrid volcado sin darle mucho sentido a sus acciones ofensivas iba a llegar el segundo picotazo de los almerienses. Fue al borde del descanso y de la forma más inesperada. Un mal despeje de Nacho caía en los dominios de Édgar cuando iba a iniciar el regreso al área propia y el catalán no dudó un segundo en empalmar un auténtico obús con su pierna zurda que se colaba por la escuadra ante la estirada estéril de Kepa. 0-2 al descanso y con sensación de mucha solvencia en las filas de Garitano, la segunda vez en ocho visitas que los almerienses lograban ir por delante en el marcador en el Bernabéu y la primera por una diferencia de dos tantos. 

Arribas intenta frenar a Vinicius Arribas intenta frenar a Vinicius

Arribas intenta frenar a Vinicius / Kiko Huesca / EFE (Madrid)

Ancelotti no andaba nada satisfecho con lo que estaba viendo sobre el verde y ordenó un triple cambio de regreso, dando entrada a Fran García, Brahim y Joselu por Nacho, Mendy y Rodrygo. Los blancos tocaban a rebato y se encontraron con la inestimable colaboración de Hernández Maeso en el césped y Hernández Hernández en el VAR, en un arbitraje que bordeó la prevaricación. 

El clamor arrancó con la concesión de un penalti que iba a significar el 1-2, obra de Bellingham. A instancias del VAR, el colegiado extremeño señaló los once metros porque presuntamente Kaiky había tocado el esférico con el brazo. En efecto el brasileño lo roza, pero la acción debería haberse anulado por sendas faltas previas en el salto tanto de Rüdiger sobre Édgar como de Joselu sobre el propio Kaiky.

El atraco iba a continuar instantes después, cuando el Almería lograba la machada de hacer el 1-3 gracias a un contragolpe finalizado por Arribas con una gran definición a pase de Ramazani. De nuevo el VAR entraba en acción para anularlo por un manotazo previo e involuntario de Lopy sobre Bellingham en el inicio de la jugada en el centro del campo. 

El festival de regalos arbitrales iba a proseguir con la concesión del 2-2, materializado por Vinicius. En primera instancia el árbitro lo había anulado por una posible mano del brasileño en el remate. En la repetición ofrecida en directo no acababa de verse claro si remata con el hombro o también se ayuda del brazo para batir a Maximiano porque Kaiky está en la trayectoria y tapa la visión.

Como dádiva final, el árbitro descontó 13 minutos, tiempo suficiente para que el Madrid lograse elaborar la acción del 3-2 definitivo, un centro de Brahim por el costado diestro que Bellingham cabeceaba al segundo palo, donde aparecía un incansable Carvajal para remachar y completar una remontada que el equipo arbitral le concedió en bandeja de plata. La derrota, inmerecida como nunca, mantiene a la UDA como colista destacado de Primera con 6 puntos y son ya 24 las jornadas sin ganar. 

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