Opinión | El Acta de Vivancos

Más apoyo institucional para Fran Fernández

  • Se pasó por encima de un Numancia muy reforzado que incluso hombre por hombre puede ser superior

  • No percibo por parte de Alfonso García el respaldo público que igual el técnico merece

Demirovic aguanta el balón ante la presión del numantino Derik Demirovic aguanta el balón ante la presión del numantino Derik

Demirovic aguanta el balón ante la presión del numantino Derik / Javier Alonso (Almería)

Esta película ya la hemos visto. La UDA disputó su partido tipo en el estadio Mediterráneo. Presión de seis de los diez jugadores de campo en terreno contrario, incorporación de los laterales en tareas ofensivas, ímprobo esfuerzo de la pareja clave de este conjunto, Juan Carlos Real y Álvaro Giménez, junto a la seguridad defensiva capitaneada por Saveljich.

En algunos encuentros el rédito no fue el deseado, ningún rival coloca una alfombra roja, pero nadie le puede negar a este equipo compromiso. Y si el adversario se empeña en llegar al marco de René a base de triangulaciones, miel sobre hojuelas; así es como los de Fran Fernández se hacen aún más grandes, sobre todo en su estadio.

Se tuvo que ganar de penalti y volverán las voces que claman por las ocasiones erradas. Esta vez se originaron más situaciones de peligro que en otros choques, pero no hay que poner el grito en el cielo por no aprovecharlas, ya que solo la de Demirovic fue claramente desperdiciada. En realidad todos los equipos de la categoría fallan, no queramos rizar el rizo con un presupuesto medio de Segunda.

Excepto la oportunidad malograda por el delantero bosnio, las generadas tuvieron en la actuación del cancerbero visitante Juan Carlos la causa por la que el marcador pendiese de un hilo hasta el final. Por lo tanto, continúo sin ver el debate que a buen seguro se generará. Los tantos a favor, y en contra, están en una línea regular conforme a los guarismos de los rivales.

Todos los equipos de la categoría fallan, no queramos rizar el rizo con este presupuesto

Estando ya en febrero cabe preguntarse por la clave de este Almería, el estado físico. Se vislumbra que no se afloja y habrá que esperar al tramo clave de la temporada, justo cuando el calor empiece a aflorar. Y tramo clave porque ya se otea el sexto puesto por el que van a competir bastantes equipos. Esa es la máxima dificultad que se observa.

Si en un partido falla un adversario, es difícil que también lo haga otro rival, por lo que habrá que completar un excelente tramo final. Puede que FF ya comience a oxigenar a sus dos baluartes, Juan Carlos y Álvaro, pese a que ahora viene un fin de semana de descanso y tres puntos más, sí, pero no hay que olvidar que todos los rivales sumarán los mismos tres puntos cuando les corresponda.

Ello hará que tanto la cifra por la permanencia como la puntuación final del mismo sexto puesto, sea algo más elevada que de costumbre. Nadie duda de que Fran Fernández tiene mucho que ver en la transformación deportiva de un conjunto que tiempo ha llevaba tatuado el marchamo de ser un conjunto indisciplinado dentro y fuera del campo.

A todo ello se le ha dado la vuelta como a un calcetín, e incluso se pasó por encima de un Numancia muy reforzado que hombre por hombre puede ser ligeramente superior. Alfonso García quiso opinar sobre el particular al término del mismo y no percibí el apoyo público que igual Fran se merece. El técnico almeriense suele quejarse de no ser bien tratado por la prensa (no tiene razón), pero el escaso aliento desde dentro del propio club es bastante menor.

Etiquetas

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios