El esquema de los fracasos rojiblancos

UD ALMERÍA | El Acta de Vivancos

Al equipo no se le ve un patrón de juego definido y una acción agresiva sin balón

Arribas salva un punto de penalti en Anduva ante el colista (2-2)

Baptistao se lleva las manos a la cara tras fallar una ocasión
Baptistao se lleva las manos a la cara tras fallar una ocasión / UDA
Ramón Gómez-Vivancos

Almería, 10 de enero 2026 - 18:58

Hemos estado blandos; nos ha faltado intensidad; no hemos comparecido hasta el último cuarto de hora; el comienzo de la segunda mitad ha sido desastroso; Leo no ha estado afortunado; el planteamiento que más me gusta con tres delanteros más Arribas, que de nuevo he puesto en liza, casi nunca funciona; la aportación de Horta ha sido decisiva; en estos campos hay que ganar si queremos ascender de forma directa; con Arnau de inicio el equipo hubiera estado más equilibrado; llevamos varios partidos regular pese a haber logrado puntos...

Esas son las frases que un técnico que viviera en la realidad, con personalidad y con sinceridad, habría manifestado es la rueda de prensa tras el choque de su equipo, en este caso la UDA en Anduva. Pero no, hemos tenido que escuchar por parte de Rubi diferentes excusas contrarias a lo expuesto al comienzo de esta acta, para justificar lo injustificable sobre la actuación de su conjunto. Si uno repasa los últimos encuentros de la UDA, se da cuenta de que pese a ganar, empatar o perder, el equipo juega prácticamente de la misma forma.

Este conjunto está cogido con pinzas, a expensas de determinadas acciones individuales, pero no se le ve un patrón de juego definido y una acción agresiva sin balón. Y no lo digo yo, sino que los propios comentaristas televisivos del encuentro, neutrales, vieron y manifestaron lo mismo que cualquiera de nosotros, al menos de los que al amparo de la independencia informativa intentamos contar el estado actual de nuestro equipo, con la esperanza de como granito de arena sirva para curar los males de la UDA.

Empiezo a pensar que Rubi vive en un mundo aparte, muy alejado del fútbol actual y sobre todo del que se practica en Segunda. De nuevo manifestó antes del encuentro su deseo de jugar como un grande, con buen trato de balón y posesión, pero cada vez que lo intenta inculcar y compite con un once ultraofensivo, su equipo se estrella. Por desgracia parece que no importa, porque Rubi es tozudo como él solo. Tras los tantos recibidos, el técnico catalán hacía aspavientos dada la falta de contundencia de sus jugadores, pero por desgracia sus conjuntos nunca se distinguieron por ser precisamente contundentes.

Ya son 30 los tantos recibidos. De esa manera, de media hay que lograr aproximadamente dos o tres goles para ganar, sin embargo en la delantera no todo lo puede hacer Embarba y un cada vez más desangelado Arribas. Thalys está muy verde y Baptistao no era el hombre que de inicio debía de fajarse por la banda. Ante un Mirandés que flojeaba por los costados, lo más inteligente hubiera sido contar con Arnau desde el principio para dar entrada a Baptistao (qué mal estuvo el brasileño) cuando los contrarios hubieran estado más fatigados con la más que segura brega de Arnau.

También el centro de campo hubiese podido contar un efectivo más. En el banquillo estaban Gui (cuando juega de inicio casi nunca se pierde) y Horta, que en los pocos minutos que disputó demostró que en perfectas condiciones es el mejor centrocampista del Almería de largo. Desconozco cuándo llegarán los refuerzos, pero alguno podría haber estado ya por estos lares, el equipo lo pide a gritos, aunque si Rubi continúa con su mentalidad, que parece que en su equipo hay diez Vinicius presionando, ya puede arribar el mismísimo Mbappé o Lamine, que todo seguirá igual.

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