La costa de Almería, lanzadera de los narcos para cruzar el Atlántico en la 'Operación Sombra Negra'
La Policía Nacional detiene a 105 personas en una macrorredada que revela cómo la provincia servía de base logística para lanchas que cargaban cocaína en alta mar
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La provincia de Almería ha jugado un papel determinante en la logística de una de las mayores organizaciones criminales dedicadas al tráfico de cocaína desarticuladas en la última década. La Policía Nacional ha dado por finalizada este lunes la operación 'Sombra Negra', un golpe sin precedentes al narcotráfico internacional que se ha saldado con la detención de 105 personas y la incautación de más de 10 toneladas de cocaína. La investigación ha puesto al descubierto que el litoral almeriense no era un mero punto de paso, sino una de las plataformas de lanzamiento activas desde donde partían las 'narcolanchas' para realizar travesías transoceánicas.
Tras más de un año de investigaciones dirigidas por la Audiencia Nacional, los agentes han constatado que la infraestructura de la banda se extendía por buena parte del territorio nacional, con Almería como uno de los puntos neurálgicos junto a Cádiz, Huelva y Málaga. Según fuentes policiales, las embarcaciones de alta velocidad partían desde la costa almeriense y otros puntos de Andalucía para adentrarse directamente en el océano Atlántico, desafiando las condiciones marítimas habituales para este tipo de naves, con el objetivo de encontrarse con buques nodriza procedentes de Sudamérica y realizar el trasvase de la droga.
La magnitud de la operación revela la sofisticación técnica y la capacidad económica de la red. Se estima que la organización es responsable de introducir en Europa unos 57.000 kilos de cocaína solo en el último año. Para lograrlo, contaban con una flota que ha sido parcialmente desmantelada con la intervención de 30 embarcaciones y 70 vehículos, además de un arsenal tecnológico que incluía inhibidores de frecuencia, teléfonos satelitales encriptados y dos hexacópteros (drones de seis motores) utilizados para labores de contravigilancia.
Plataformas en alta mar y logística almeriense
El 'modus operandi' detectado por la Policía Nacional destaca por su peligrosidad y complejidad. Las lanchas, equipadas con motores de gran potencia capaces de superar los 40 nudos, operaban principalmente durante la noche. Lo más sorprendente para los investigadores ha sido la capacidad de resistencia de las tripulaciones: los pilotos llegaban a permanecer más de un mes embarcados en alta mar, convirtiendo las lanchas en verdaderas plataformas acuáticas donde vivían, dormían y esperaban la mercancía.
Para sostener estas largas estancias en el océano, la red disponía de una estructura de apoyo que incluía centros de almacenaje de combustible propios, habiéndose acreditado el uso de más de 100.000 litros de gasolina. Embarcaciones de menor tamaño, algunas de las cuales operaban desde la logística establecida en provincias como Almería, se encargaban de suministrar víveres, relevos de tripulación y combustible en coordenadas pactadas, funcionando como gasolineras flotantes.
El precio del silencio: 12 millones de euros
Uno de los datos más escalofriantes que ha arrojado la investigación es el poder corruptor y económico de la organización. Los agentes han descubierto que la red llegó a pagar 12.000.000 de euros a la familia de uno de los tripulantes, que falleció durante uno de los alijos, con el único fin de "garantizar su silencio" y evitar que la muerte destapara las actividades delictivas del grupo. Este hecho subraya el nivel de recursos con el que contaban para proteger su negocio ilícito.
Además del tráfico de drogas, la organización había establecido un sofisticado sistema de blanqueo de capitales y soporte técnico. En los 49 registros practicados —que se han extendido desde Canarias hasta Galicia, pasando por el Campo de Gibraltar y Almería— se ha atacado al mayor centro de distribución y lavado de activos del sur de España. Se han intervenido seis inmuebles, tres armas de fuego y más de 800.000 euros en efectivo, además de material náutico y de comunicaciones valorado en cerca de 2,5 millones de euros.
Cooperación internacional
La 'Operación Sombra Negra' ha requerido una coordinación internacional al más alto nivel. Además de la Policía Nacional y el apoyo directo del Centro Nacional de Inteligencia (CNI), han participado agencias como la DEA estadounidense, la National Crime Agency (NCA) británica, Europol y la Dirección General de Seguridad Nacional de Marruecos.
La operación se ha ejecutado en dos fases. La primera culminó el pasado junio con 48 detenidos, y la segunda se cerró el pasado mes de noviembre con el arresto de otras 57 personas, consideradas responsables de los delitos de pertenencia a organización criminal y tráfico de drogas. Con este golpe, la Policía considera desarticulada la estructura que dominaba el tráfico de cocaína mediante narcolanchas en el eje atlántico, cortando una de las vías de entrada más importantes de estupefacientes a través del sur peninsular.