Denuncian a un pub de la capital por no dejar entrar a jóvenes con discapacidad
El grupo de chicos y chicas de la asociación Vive celebraba su noche de fin de curso cuando les negaron la entrada al pub Passion
La dirección del local insiste en que fue por llevar chanclas
Los chicos y chicas de la Asociación Espacio Vive celebraron el pasado viernes su cena de fin de curso. Una velada de la que todos disfrutaron a pesar del incidente que ha llevado a la dirección de este centro de personas con diversidad funcional, a denunciar al pub Passion por no dejar entrar a los chavales. La directora de Vive, Mari Carmen Amador, ha detallado a Diario de Almería que todo ocurrió después de la cena. "Decidimos ir a algún local cercano al restaurante en el que habíamos cenado para tomar un refresco". "Pensamos en ir al Soda pero elegimos la opción de Passion porque íbamos 35 chicos y chicas, cinco monitores, Y Juanma Yeste y yo, que somos los responsables del centro". "Cuando llegamos a la puerta de Passion el portero nos negó el acceso al local, porque decía que no se podía entrar con pantalón corto y con chanclas". "Insistimos pero no nos quería dejar entrar". Mari Carmen Amador ha aclarado que los chicos y las chicas que llevaban calzado de verano, éste no era de tipo playero en ningún caso, sino que eran sandalias de vestir como las que suele llevar cualquier joven, señoras o caballeros en ésta época del año para salir a cenar o a tomar algo.
"Aunque nos pareció indignante lo que estaba ocurriendo decidimos no fastidiar la noche de los chicos con discusiones y nos fuimos al final al Soda". Casualmente, la familia de uno de los usuarios de Vive decidió ir a Passion mientras esperaba para la recogida de su hijo. El padre de este chico también llevaba pantalón corto y sandalias, "y sin embargo el portero lo dejó pasar sin ningún problema. A él y a otros tantos clientes que vimos entrar también con calzado y ropa de verano". Ante este episodio impropio de la época en la que vivimos, Vive va a proceder en la mañana de hoy a denunciar lo ocurrido ante el servicio de Consumo de la Junta de Andalucía. Asimismo se interpondrá una denuncia a la fiscalía para que esta actúe de oficio. A esa denuncia de Vive se añade la de las familias de los más de 35 chavales que sufrieron la supuesta "discriminación" la noche del pasado viernes, además de la que va a interponer la Fundación Almeriense de Personas con Discapacidad. Todas ellas contra el pub Passion por negar la entrada al grupo de chavales con discapacidad. La directora de Vive ha incidido en que "podríamos dejar esto pasar por alto y no denunciar ni dar a conocer lo que ha pasado, pero es tal la lucha diaria por la integración de este colectivo, que no podemos tolerar este rechazo, y que existan personas con este tipo de prejuicios hacia un colectivo que quizá tenga un comportamiento ejemplar". Mari Carmen Amador ha señalado que "son chicos y chicas con los que hacemos salidas con bastante frecuencia". "Ellos se piden sus refrescos, bailan, hablan entre ellos...". "Nunca nos habíamos visto en una situación similar, y mira que hemos ido a pubs en el centro y en otras zonas de la provincia". El objetivo de la asociación, así como el de los padres y las madres y la fundación almeriense de personas con discapacidad en su denuncia hacia este establecimiento tiene como única finalidad que esto no vuelva a ocurrir porque se trata de una clara discriminación hacia un colectivo que es más que enriquecedor para la sociedad en general.
Condena por no hospedar a los chicos con Down
15 meses de inhabilitación para el ejercicio de actividades relacionada con la hostelería. Es la condena impuesta al director comercial de la central de reservas de la compañía ZT Hotels por rechazar la reserva de hospedaje efectuada por un grupo de jóvenes con síndrome de Down y sus monitoras. Los adolescentes iban a celebrar su actividad de fin de curso, como cada año organiza la asociación Asalsido. Sin embargo, en esta ocasión en el citado hotel les denegaron la posibilidad de alojarse "en razón de su discapacidad". La sentencia del Juzgado de lo Penal número 2 de Almería, contra la que cabe recurso ante la Audiencia Provincial, considera que G. G. Q. incurrió en un delito de discriminación al haber manifestado como razón para denegar el presupuesto de las reservas de las habitaciones "únicamente" que "en el hotel no se aceptaban grupos de discapacitados psíquicos" con lo que actuó "negando así la posibilidad de reservar a dicho grupo, exclusivamente, en razón de su discapacidad". Pese a que durante el juicio el procesado mostró arrepentimiento y reconoció su error, el juez argumenta en su resolución que "probablemente, de no haber sido objeto de denuncia, pudiera haberse dado lugar a otros posibles casos de discriminación posteriores". En este sentido, hace alusión a la política de no admisión de personas con discapacidad "en periodos de máxima ocupación" que se aportó mediante un "pantallazo que puede pensarse que procediera también de la central de reservas de la cadena hotelera".
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