Almería lidera un modelo para el uso eficiente de la sangre

Los hospitales públicos y centros de Atención Primaria de la provincia se organizan en grupos de trabajo para coordinarse y gestionar los recursos ante la caída de las donaciones

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Una jornada en el Centro de Transfusión, Tejidos y Células de Almería, junto al Hospital Universitario Torrecárdenas / Javier Alonso

La disminución progresiva del número de donantes de sangre y envejecimiento de la población se ha convertido en un problema global que amenaza la sostenibilidad de los sistemas sanitarios. Una situación sobre la que la Organización Mundial de la Salud (OMS) viene alertando desde hace más de una década y que, lejos de mejorar, se mantiene como un desafío de primer orden. En este contexto, Andalucía ha dado un paso adelante con la implantación del proyecto Patient Blood Management (PBM), una iniciativa centrada en la gestión eficiente de la sangre del paciente, cuyo liderazgo recae en Almería.

Parte de la plantilla de profesionales sanitarios que desempeñan sus funciones en el Centro de Transfusión. / Javier Alonso

El director del Centro de Transfusión, Tejidos y Células de Almería, Aref Laarej, ha sido designado por el Servicio Andaluz de Salud (SAS) para coordinar del proyecto PBM para toda la comunidad autónoma. Su nombramiento sitúa a la provincia almeriense a la vanguardia de una estrategia que busca racionalizar el uso de un recurso vital y cada vez más escaso: la sangre.

El PBM no persigue reducir las transfusiones sin más, sino mejorar la salud del paciente antes, durante y después de cualquier proceso quirúrgico o tratamiento médico, de manera que, si necesita una transfusión, esta sea la mínima imprescindible. “Se trata de que cada profesional sanitario, desde su ámbito de actuación, analice cómo puede optimizar la situación clínica del paciente utilizando alternativas terapéuticas que eviten o reduzcan la necesidad de sangre”, explica Laarej.

Aref Laarej, director del Centro de Transfusión, Tejidos y Células de Almería. / Javier Alonso

La iniciativa cobra especial relevancia en un escenario en el que las reservas de sangre se ven mermadas de forma continuada. Esta tendencia no es exclusiva de Almería, ni siquiera de Andalucía o de España. Es un fenómeno mundial. La OMS ya alertó del riesgo existente en el año 2010 e instó a los sistemas sanitarios a desarrollar modelos de gestión más eficientes. En 2024, volvió a lanzar un mensaje similar, insistiendo en la urgencia de actuar.

Aunque muchos hospitales ya aplicaban protocolos alineados con esta filosofía, entre ellos los de Almería, el proyecto PBM supone un salto cualitativo en la organización y en la coordinación. “Ahora no se trata solo de hacer bien las cosas, sino de organizarlas, compartir experiencias y trabajar de forma estructurada”, subraya el director del Centro de Transfusión de Almería.

La provincia almeriense ha sido la primera de Andalucía en poner en marcha dicho proyecto, comenzando con una reunión inicial que tuvo lugar a principios de esta semana en el Salón de Actos del Hospital Universitario Torrecárdenas, en la que han participado profesionales sanitarios de distintos ámbitos, tanto hospitalarios como de Atención Primaria. De ese encuentro han surgido seis grupos de trabajo multidisciplinares, encargados de analizar prácticas clínicas, proponer mejoras y establecer protocolos comunes que favorezcan un uso más eficiente de la sangre.

Estos grupos, como explica Aref Laarej, abordarán aspectos como la detección y tratamiento precoz de la anemia, la optimización del estado del paciente antes de una intervención quirúrgica o el uso de técnicas que minimicen la pérdida de sangre durante los procedimientos médicos. Todo ello con un objetivo común: proteger la salud del paciente y garantizar la disponibilidad de sangre para quienes realmente la necesitan.

El modelo almeriense que ya se ha puesto en marcha servirá ahora como referencia para el resto de provincias de la comunidad andaluza. En las próximas semanas, entre los meses de enero y febrero, está previsto que se celebren reuniones con profesionales sanitarios del resto de provincias para extender la iniciativa y replicar la experiencia. La meta es clara: implantar una estrategia homogénea en toda Andalucía que permita afrontar con mayores garantías el reto de la escasez de donaciones.

Con el PBM, Almería no solo responde a una necesidad actual, sino que se anticipa a un problema de futuro. Un ejemplo de cómo la planificación, la coordinación y la innovación en la gestión sanitaria pueden marcar la diferencia en un recurso tan esencial como la sangre.

Una necesidad diaria y constante

La importancia de este proyecto se entiende mejor al observar las cifras. Los hospitales de la provincia de Almería, tanto públicos como privados, necesitan alrededor de 60 bolsas de sangre cada día para poder atender intervenciones quirúrgicas, tratamientos oncológicos, urgencias y otras patologías que requieren transfusión. Así lo ha trasladado Aref Laarej a Diario de Almería durante una visita al centro.

Frente a esta demanda constante, llama la atención que en Almería donen una media de entre 70 y 80 personas al día (solo durante las jornadas laborales). Esta cifra permite mantener el equilibrio, aunque con márgenes ajustados. A lo largo del año, la provincia registra en torno a 18.000 donaciones de sangre, mientras que en el conjunto de Andalucía se alcanzan aproximadamente 250.000 donaciones anuales.

Los datos evidencian claramente la fragilidad del sistema ante cualquier descenso en la participación de los donantes (como son las vacaciones de verano o periodos como Navidad o Semana Santa), una tendencia que se está produciendo de forma generalizada y que obliga a buscar soluciones complementarias más allá de la concienciación ciudadana. “Sólo el 2,2% de la población que está en la franja de edad que exigen los requisitos es donante en Almería y de éstos sólo el 1,6% dona habitualmente, es decir que son muy pocos los que repiten donación durante el año”, lamenta Laarej, quien advierte que “subir al 2,5% de población donante sería ya un resultado muy positivo que vendría a paliar la tendencia de bajada que marca la curva en los últimos años. Es cierto que los ciudadanos acuden y dan respuesta cada vez que se hace un llamamiento pero después no hay una donación frecuente y esto se traduce, como se suele decir, en pan para hoy y hambre para mañana”, señala.

Requisitos para ser donante

Los profesionales que desarrollan su trabajo en el Centro de Transfusión, Tejidos y Células de Almería (una plantilla de medio centenar de personas) explican que la edad para poder donar sangre se establece entre los 18 y los 70 años. Los hombres pueden donar hasta cuatro veces al año y las mujeres tres, siempre que cumplan los requisitos exigidos.

En Almería el perfil del donante que predomina es del de un hombre con edades comprendidas entre los 40 y 50 años. Sin embargo, en la donación de plasma es la mujer entre 18 y 30 años la que predomina.

Un problema global con respuesta local

La actividad del Centro de Transfusión de Almería es diaria in situ e itinerante. Como explica el director y los profesionales que ejercían su función el pasado jueves en horario de mañana, “salimos 350 veces al año con la unidad móvil. Vamos a todos los pueblos de la provincia para lograr captar donantes y hacemos jornadas para fidelizar a los jóvenes en puntos estratégicos como la Universidad”, además de la actividad permanente del centro situado junto al Hospital Torrecárdenas.

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