Coronavirus Almería Seis bomberos en cuarentena tras rescatar a una mujer contagiada en un accidente de tráfico en Ruescas

  • En diciembre fueron aislados otros quince de un turno completo por el positivo de un compañero y hace un mes cuatro agentes de la Policía Local por la detención y traslado de un infectado

Una de las intervenciones de los bomberos de Almería

Una de las intervenciones de los bomberos de Almería

Seis efectivos del parque de bomberos de Almería deberán permanecer en aislamiento preventivo después de rescatar a una mujer herida de gravedad en el aparatoso accidente que se produjo el lunes en la carretera AL-3115 a la altura de Ruescas en dirección Cabo de Gata. Tuvieron contacto directo con la víctima que desde entonces permanece ingresada con pronóstico reservado en Torrecárdenas, dónde ha dado positivo en los test de detección de la COVID-19. Los bomberos de esa dotación desplazada al rescate deberán guardar cuarentena por si han sido contagiados en las maniobras de liberación del vehículo que sufrió daños de consideración al salirse de la vía superando el quitamiedos y dar varias vueltas de campana.

No es la primera vez que los bomberos sufren de lleno los efectos de la pandemia y ya en diciembre, antes de la explosión de contagios de las Navidades, hasta una quincena de profesionales fueron aislados en prevención tras el positivo de un compañero. El presidente del sindicato Unión de Policía Local y Bomberos de Almería (UPLBA- Almería), Raúl del Río, explica que las medidas de prevención a veces son difíciles de conciliar durante una intervención de emergencia como, por ejemplo, el uso de las mascarillas FFP2 con el humo cuando se emplean a fondo en la extinción de un incendio. Eso sí, no se las quitan ni en el camión ni en dependencias comunes y están extremando las precauciones cuando se desplazan a domicilios en los que se precisa su intervención y hay sospechas de contagios, pero no dejan de estar en primera línea de actuación expuestos al contacto directo con personas en todo tipo de siniestros.

El delegado sindical de los bomberos explica que no se están mezclando turnos de trabajo para evitar contagios, si bien no descartan que de producirse una merma considerable de la plantilla tengan que hacer refuerzo de los grupos burbuja para respetar los servicios mínimos. De ahí la importancia de que sean vacunados entre los grupos prioritarios, tal y como la Consejería de Salud y Familias ya ha previsto, aunque de momento siguen sin fecha confiando en que lleguen a primeros de marzo. "Queremos que nos vacunen para garantizar el servicio y no lo pedimos por egoísmo, sino porque nuestra seguridad es imprescindible para poder intervenir en emergencias", explica Raúl del Río quien destaca que en una plantilla de 84 bomberos, y con un déficit de casi una treintena para cumplir las ratios establecidas, se nota cualquier baja.

Más de cuarenta bajas en la Policía Local en enero 

Los agentes de la Policía Local de Almería se encuentran en una situación incluso peor porque fueron 42 las bajas contabilizadas en enero por contagios y aislamientos preventivos del personal. Casi un 20% de la plantilla que está por encima de los 220 profesionales, pero no llegan ni a 140 los que están en la calle incluyendo las nuevas incorporaciones. Máximo Cobo, secretario general del sindicato UBPLA, desgrana que durante las dos primeras olas apenas tuvieron incidencia laboral, pero la merma de la tercera ha sido determinante y se ha lastrado considerablemente el servicio que prestan sobre todo en las patrullas de calle. Al igual que los bomberos, han establecido turnos de siete días para seis grupos estancos que no coinciden y trabajan doce horas al día durante una semana.

El delegado sindical de Policía Local reconoce que cuentan con indumentaria de protección en los vehículos, pero la urgencia de las situaciones las que se enfrentan en el día a día a veces impiden tener tiempo para equiparse como deberían. "Estamos en la calle con la mascarilla como cualquier otra persona y si tienes que salir corriendo para detener a alguien no te paras a ponerte el EPI ni valoras si puede tener o no el virus o si puede ser asintomático". Ocurrió hace poco más de un mes cuando cuatro agentes colaboraron con la Guardia Civil en la detención de una persona y horas más tarde se confirmaba que estaba contagiada. Los dos agentes de Policía Local que lo trasladaron en la patrulla y otros dos que colaboraron tuvieron que aislarse y realizarse las pruebas pertinentes.

Tanto bomberos como policías locales no entienden que no se hayan realizado cribados, sobre todo a la vuelta de Navidad, como si han tenido otras cuerpos de seguridad y gremios como el de los profesores. Desde el sindicato han tenido que invertir fondos propios en la compra de pruebas diagnósticas que realizaron a los efectivos y lamentan la desidia del Ayuntamiento que debería ser más consecuente con el sobreesfuerzo que están haciendo para cubrir los déficit estructurales de plantilla (90 agentes menos de los que fija la ratio por ley en función de la población) y los surgidos durante la pandemia.

"Somos los primeros en acudir a muchas emergencias sanitarias e intervenir junto a los servicios médicos en domicilios, accidentes, vía pública e incluso en centros hospitalarios y trabajamos codo con codo junto a médicos y enfermeros, tanto policías locales como bomberos", argumentan desde el sindicato que hace especial hincapié en la fuerte carga viral y riesgo bacteriológico al que se someten en determinadas intervenciones en viviendas y recintos particulares a los que acuden aún con medidas de prevención. 

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