Almería

Las canteras califales que dieron vida a la Alcazaba piden un arreglo

  • De su piedra se construyó el monumento, pero ahora apenas están puestas en valor

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Las canteras califales, ubicadas en el Cerro de La Melliza y su entorno del barrio de Pescadería, podrían ser uno de los puntos álgidos de la ciudad en cuanto a turismo, pero no son continuas ni fijas las visitas que las administraciones planean a esta zona. Sí que intentan ponerlas en valor los propios vecinos con las visitas guiadas que ellos mismos organizan, como es el caso de la ruta de La Paloma al Atardecer. Una de ellas se encuentra en buen estado y está abierta a este tipo de recorridos, pero el resto se encuentra en un estado de conservación bastante malo y, claro, ha habido que poner vallas para que la gente no entre en su interior. De ahí que los vecinos de la zona hayan solicitado su arreglo y puesta en funcionamiento y valor. Además, los organizadores del Milenio de Almería incluyen su recuperación entre las propuestas que realizaron para celebrar los mil años de historia de la ciudad.

De las canteras califales nació el monumento más importante y visitado de la provincia almeriense, la Alcazaba. Estas, en forma de cuevas, se tratan de excavaciones que se abrieron con la fundación de la ciudad por el califa Abd el-Rahman III a mediados del siglo X. El entorno estuvo ocupado por fundiciones de plomo, un ejemplo insólito del patrimonio industrial de la ciudad. Por lo tanto, en el territorio se observan también las antiguas canteras que abastecieron a la ciudad de material constructivo desde la conquista cristiana al siglo XVIII.

Otra de las reivindicaciones es el arreglo del Camino Viejo, un sendero que desde el barrio de la Chanca se comunicaba con los pueblos del Poniente y del litoral andaluz, era un vial transcurrido para los almerienses de hace cuatro siglos. En el XVIII fue ampliado para servir al transporte de carros, pero en los últimos 20 años del siglo XIX, cuando se construyó la carretera del Cañarete, que une Almería con Aguadulce, quedó abandonado. Hasta entonces había sido remodelado en diversas ocasiones, pero, desde entonces, apenas se le han hecho algunos arreglos que no esconden sus problemas actuales. El camino ha sufrido roturas por la propia construcción de la autovía y carretera de la costa y los matorrales se han adueñado de su discurrir.

En 2010, Izquierda Unida presentó en el Parlamento andaluz una Proposición no de Ley para instar al Consejo de Gobierno de la Junta de Andalucía a la puesta en valor y promoción de este histórico viario de la Chanca. Este enclave industrial tradicional no tiene una figura de catalogación que garantice una adecuada tutela legal de sus valores históricos, amparados en la ley de patrimonio histórico de Andalucía, por lo que el grupo de izquierdas consideró que sería idónea una catalogación de todos los elementos singulares y vestigios históricos en el catálogo general de patrimonio histórico.

También se pide una solución para las humedades de la muralla sur de la Alcazaba , que mira a la calle Almanzor. Sus paredes son una clara muestra de recalo y lo cierto es que de este fenómeno no se escapa ninguno de los muros que forman esta parte. Según las fuentes consultadas, el problema se debe a la debilidad de los materiales con la que este trozo de reconstruyó en los años sesenta, cuyo principal exponente es el cemento. A pesar de todo, desde la Junta de Andalucía se apuntó a que no se genera ningún riesgo.

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