El concierto benéfico de Manos Unidas llena el Auditorio de solidaridad y música
El Coro Infantil Pedro Mena y la fusión de la Banda Municipal con la Sinfónica de la Agrupación Musical San Indalecio brillan en una velada especial
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Con una excelente respuesta de público y con un brillante nivel interpretativo, el Auditorio Municipal Maestro Padilla se llenó en la tarde noche del sábado de solidaridad a beneficio de Manos Unidas y de música con el Coro Infantil Pedro Mena de Adra, la Agrupación Musical San Indalecio y la Banda Municipal de Música de Almería.
La cita estaba organizada por la propia delegación almeriense de la ONG y por el Área de Cultura y Tradiciones del Ayuntamiento de Almería que, como recordó el concejal Diego Cruz hace unos días, “nos encanta que en nuestra programación de cada temporada haya citas solidarias que siempre tienen una gran respuesta de público porque la cultura ha demostrado muchas veces que está para ayudar a quienes más lo necesitan”.
El delegado de Manos Unidas en Almería, José Juan Moreno Martínez, explicó en la presentación del concierto que desde la sede de la asociación en la provincia se van a apoyar dos proyectos durante 2026, uno en Palestina y otro en Angola. “En Palestina vamos a apoyar a un grupo de madres que tienen hijos con discapacidad, que a su situación suman una marginación grave y en Angola, que es el país número 153 en el ranking de desarrollo, con un desempleo del 90%, vamos a financiar la creación de un centro de formación donde se imparta carpintería y mecánica de automoción”.
La música sonó para ayudar a conseguir el objetivo y comenzó con el Coro Infantil Pedro Mena que, bajo la dirección de José Antonio Pérez Fernández, interpretaron una colección de temas de distinta naturaleza como la tradicional alpujarreña ‘Catalina, de la fuente’, la tradicional ‘A la nanita nana’ con aroma a villancico, el popular ‘Zorongo’, ‘Tundra’ de Ola Gjeilo, cerrando con el colorido y la alegría bereber de ‘Nawba Isbahan’, de Juan Pablo de Juan.
A continuación, el público disfrutó de la fusión de los músicos profesionales de la Banda Municipal, dirigida por José Solá Palmer, y de la Banda Sinfónica de la Agrupación Musical San Indalecio, dirigida por Manuel Horcas Cerezo. Ambas formaciones compartieron un repertorio que comenzó con el pasodoble de concierto ‘Algo muy diferente’, de Manuel Carrascosa, para continuar con el primer y cuarto movimiento de la Sinfonía nº7 ‘Mediterraneum’, de Andrés Valero-Castells. Este bloque instrumental culminaría con el tributo al compositor de cine John Williams, con ‘Music for a solemnity’ de Johan de Haan.
Como gran fiesta final, todavía que daría la unión de los tres grupos. Banda Municipal, Banda de San Indalecio y el Coro Infantil Pedro Mena brindarían al público varias canciones de la banda sonora original de ‘Los Chicos del Coro’ de Christophe Barratier, cosechando una emocionante y cálida ovación popular. Pero todavía quedaría más, con el broche final de ‘The Sound of Silence’ de Paul Simon y que cobró un salto y significado especial a partir de la imponente versión de los metaleros Disturbed.
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