Rastrea por GPS al ladrón que le robó en la playa de San Miguel y acaba agredida junto al Maestro Padilla
La Audiencia ratifica la prisión para el delincuente, que fue localizado por las bañistas gracias a una 'app' tras sustraerles la mochila con un iPhone y un Samsung
El TSJA revoca la condena a una acusada de extorsión sexual en Almería por la falta de fiabilidad en su identificación
La Sección Tercera de la Audiencia Provincial de Almería ha confirmado una condena de un año y seis meses de prisión para un hombre que protagonizó un violento altercado tras robar las pertenencias de unas mujeres en la costa de la capital. El fallo ratifica además una sanción de un mes de multa (90 euros) por un delito leve de lesiones y el pago de las correspondientes indemnizaciones por los daños físicos y materiales causados a la víctima.
Los hechos se produjeron la tarde del 5 de julio de 2025. Un grupo de mujeres disfrutaba de un baño en la playa de San Miguel cuando el acusado, concertado con un cómplice, aprovechó el descuido para llevarse una de las mochilas que descansaban en la arena. En su interior, la propietaria guardaba dos terminales de alto valor: un iPhone y un Samsung.
Lejos de dar por perdido su patrimonio, la dueña reaccionó con una mezcla de rapidez y tecnología. Utilizando una aplicación móvil de rastreo de dispositivos, logró localizar la señal de los teléfonos, que la guiaron directamente hasta las inmediaciones del Auditorio Maestro Padilla.
El enfrentamiento y la huida
Al llegar a la zona, las mujeres sorprendieron al ladrón, que aún sostenía el iPhone en sus manos. Cuando la perjudicada le exigió que se lo devolviera, la respuesta del delincuente fue agresiva. Con la clara intención de quedarse con el botín y escapar, le propinó un fuerte empujón.
La joven cayó bruscamente, sufriendo un duro impacto. El parte médico reflejó una abrasión con costra de 3 centímetros en el codo izquierdo, escoriaciones en la barbilla y en ambas rodillas, y hematomas en el muslo. Las lesiones requirieron una primera asistencia facultativa y tardaron siete días en sanar, dos de los cuales la incapacitaron para sus rutinas habituales.
La huida del agresor fue efímera, ya que fue interceptado y detenido a los pocos instantes con el móvil de Apple, aunque el dispositivo Samsung no pudo ser localizado.
El intento de eludir la cárcel
En su recurso ante la Audiencia Provincial, la defensa intentó lograr la absolución con el clásico argumento de que no había pruebas de que él fuera quien cogió la bolsa de la arena. Los magistrados han desmontado esta coartada basándose en la jurisprudencia del Tribunal Supremo sobre la "prueba indiciaria": el hecho de haber sido pillado a escasa distancia temporal y espacial con el teléfono robado es un enlace lógico y directo de su autoría.
Además, el tribunal recuerda que cuando un ladrón emplea la fuerza sobre quien le persigue para poder huir, el delito pasa automáticamente a ser robo con violencia. El condenado se enfrenta a un futuro penitenciario complicado: ya tenía antecedentes por otro intento de robo violento, por el que había sido sentenciado en diciembre de 2024 a un año de cárcel, una pena que había quedado en suspenso pero que ahora podría reactivarse. Deberá pagar, además, 345 euros de compensación por las heridas y el valor del Samsung desaparecido.
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