El Supremo confirma la condena por plagio sistemático a un profesor de la Universidad de Almería
El Alto Tribunal inadmite el recurso del docente y ratifica la sentencia que le obliga a retirar del mercado libros y artículos copiados de su compañero
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El Tribunal Supremo ha puesto punto final al litigio por propiedad intelectual en el seno de la Universidad de Almería (UAL), declarando firme la condena contra el profesor Francisco Álamo Felices por plagiar la obra de su colega José R. Valles Calatrava. La Sala de lo Civil ha inadmitido el recurso de casación interpuesto por el demandado, confirmando así que el docente incurrió en una "sistemática y concienzuda actitud parasitaria" al apropiarse de investigaciones ajenas para construir su propia trayectoria académica.
Esta decisión judicial se recoge en una providencia fechada el pasado mes de octubre y adelantada por la web especializada Retraction Watch, a la que ha tenido acceso este periódico. En ella, el Supremo rechaza los argumentos de Álamo Felices por "inexistencia de interés casacional" y le impone el pago de las costas, cerrando la vía judicial iniciada en 2019.
El fallo ratificado, dictado originalmente por el Juzgado de lo Mercantil número 1 de Almería y confirmado posteriormente por la Audiencia Provincial en noviembre de 2023, es contundente en sus términos. Los magistrados consideraron probado que no se trataba de meras coincidencias o citas mal referenciadas, sino de "reproducciones unas veces literales, otras sustanciales o copias casi idénticas", donde las ideas originales de Valles Calatrava eran presentadas por el condenado "como de su propia cosecha".
Las consecuencias de la sentencia firme son inmediatas y severas para la producción bibliográfica del condenado. Álamo Felices deberá retirar del mercado dos de sus libros: La literatura y su estudio: Teorías literarias (2015) y Principios teóricos y metodológicos de teoría de la narrativa (2009), ambos publicados bajo el sello de la propia Universidad de Almería. Además, se le ordena cesar en la reproducción y retirar o señalar como plagio siete artículos publicados en revistas especializadas de filología como Pasavento, Epos o Tropelias.
La Justicia también ha fijado una indemnización de 5.000 euros por daños morales, una cifra que busca reparar el "ninguneo" sufrido por Valles Calatrava. Las obras plagiadas incluyen textos de referencia en la teoría literaria como La novela criminal (1990) o Introducción histórica a las teorías de la narrativa (1994). Según los hechos probados, Álamo Felices utilizó estos trabajos previos para elaborar sus publicaciones años más tarde, omitiendo deliberadamente las fuentes para arrogarse una autoría que no le correspondía.
El auto del Supremo subraya que la lectura comparada de los textos evidencia un "alto grado de similitud estructural, léxica y sintáctica", desmontando la defensa del profesor condenado, quien llegó a alegar que se trataba de obras en colaboración o fruto de una persecución personal. La resolución definitiva recuerda que el derecho moral de autor es intransferible y que la actividad académica exige un respeto escrupuloso a la integridad de la obra ajena, algo que, según tres instancias judiciales, Álamo Felices vulneró de forma reiterada.
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