VOLEIBOL Derrota de Unicaja Almería en Canarias (3-0)

  • Los ahorradores ceden claramente en el torneo canario frente a un Urbia Uenergía Vóley Palma con varias velocidades más, pero utilizan el partido del regreso para coger más sensaciones de juego antes de Supercopa

Derrota de Unicaja Almería en Canarias Derrota de Unicaja Almería en Canarias

Derrota de Unicaja Almería en Canarias / José de Haro (Las Palmas)

El ritmo, eso tan importante, y quizá por ello tan socorrido, fue la clave que definió de modo rotundo el duelo entre dos equipos candidatos a todo en esta apasionante temporada 2020/2021. Palma se situó ante Unicaja habiendo doblegado a Manacor por 1-3 el fin de semana anterior, y después, apenas horas antes, habiendo ganado a Guaguas su partido-entrenamiento programado como parte del I Torneo Memorial Alcalde Juan Rodríguez Doreste. Unicaja se plantó ante Palma con solo su choque de entreno, también ganado, ante Barça Vóley, y desde mediado el primer set supo que la única manera de sacar provecho a la ocasión brindada, la de jugar frente a un grande, era no prestar demasiada atención al marcador. La Supercopa está a una semana, la gasolina iba justa y lo adecuado era rodar.

Tras un gran comienzo, la falta de contundencia en ataque y el desorden propio del juego en este momento de pretemporada ayudaron a una rápida victoria balear, que tuvo como principal artillero al opuesto Pernambuco (18 puntos). El tope en las filas verdes lo tuvo Palharini, que llegó a los 10 tantos. Cuatro bloqueos puso Da Cruz, más que todo Unicaja, que se quedó en tres frente a los ocho de Palma. En cuanto a la distribución de juego, los números deben mejorar notablemente de cara a la lucha por el primer título de la temporada, funcionándose bien solo tras recepción positiva. En esa faceta brilló Ferrera, con un 82%, del que un 47% fue perfecta. Lo único equilibrado fue los puntos anotados desde el servicio, con dos por equipo, y con 12 y 13 errores en ambos bandos. Apenas se sumó en ataque, todo lo contrario que un contundente Urbia Uenergía Vóley Palma.

Primer saque para el rival, para Gabi del Carmen, y primer punto acto seguido como más gusta entrar a un partido, en ataque, de un Fran Iribarne que siguió bordando su inicio con un ace (2-0). Pero iba a ser durísimo, se sabía, y se disfrutó muy poco, no lo que se merecía la sequía de seis meses que se deja atrás. El cuarto punto para los verdes igualmente convenció, por actitud defensiva. Con prisa, parece, de probar que todo funcionaba, un gancho de Vigil atacando sobre la red. El voleibol estaba de vuelta, por fin, con todo su espectáculo, con un Unicaja Almería ‘disfrutón’ si bien ese calificativo se lo quedó Palma. El 4-7 y el 5-8 sostuvieron renta de tres, finta de un inspirado Ignacio Sánchez incluida, y con el 7-10 se vibró con un rally en el que Ferrera defendió 5 balones hasta que en el piso rival puso el último Iribarne.

Los almerienses jugarán ante el Barça este domingo a las 11:00 horas la final de consolación (3º y 4º puesto) del Torneo Memorial Alcalde Juan Rodríguez Dorestes

Menos acertado en saque el cuadro de Dreyer, pese a ello no dejó que se fugase el de Berenguel para adelantarlo por primera vez en el partido (13-12). Ahí cambió el escenario y se plantearon demasiados problemas para solucionar, algo que, en todo caso, no desagrada al técnico al tratarse de un torneo no oficial. Se vio desde ese tramo que le faltaba más contundencia en ataque a los ahorradores, la que sí mostró Urbia Uenergia Vóley Palma. A lo suyo, más centrado, siguieron los baleares, y todo el error que no se había cometido llegó en ese momento para verse cinco abajo (18-13), dibujándose un panorama en el que otro elemento debía ponerse a prueba: la capacidad de reacción. Una pipe de Palharini podía haber dado ánimo, pero Palma llegó a la veintena con ventaja suficiente (21-15). A pesar de que un segundo tiempo de Berenguel hizo avanzar (22-19), el adversario ya estaba cómodo con su saque y sentenció sin dar opciones (25-19).

Al inicio del segundo set rotó Dreyer, dándole cancha a Juanmi González, mientras que Unicaja, más corto de plantilla y mermado, mantuvo el mismo equipo titular. El onubense puso el 1-0 y el 2-0, y eso que Iribarne había hecho un enorme saque de inicio. Llegó por fin el primer punto de bloqueo, firmado por Colito, y los verdes así se animaron para sostener el pulso que le proponía un serio Palma (4-4). Después de mucho tiempo, precisamente el bloqueo sirvió para situarse por delante (4-5), la intimidación que debió hacerse buena (5-7). Fornés trabajó para sostener a los suyos por encima, pero faltó el rodaje necesario para cerrar puntos más fácilmente. Con la iniciativa verde primero, y palmesana en lo sucesivo, diversas igualadas fueron avanzando el set hasta su parte ‘caliente’ (10-10). El saque de Del Carmen hizo daño y elevó el 13-10 con el que entró en pista Charly Jiménez, pero Perini se exhibió dirigiendo a su equipo y también se complicó esta segunda manga (16-11).

El 19-12 fue la muestra de que el equipo se había ido totalmente del encuentro, con esa sensación de que no sale nada y al rival le sale todo, sin el menoscabo para la regularidad de Palma. Pidió tiempo Berenguel y las ideas se ordenaron, si bien el saque, aliado al principio, falló, y la remontada tendría que ser épica (20-13). Todo fue defendido por los mallorquines y llegó plácido para ellos el 2-0 (25-18). Si se quería rodar más, porque para eso es la pretemporada, y más en una tan rara como esta, había que mejorar mucho en el tercer set, lo que no pareció producirse de inicio (4-1). El aprendizaje del día había quedado claro, sufrir, y así, a pico y pala, se dio la cara (4-4). Se siguió sin claridad y se pagó, bajando además el rendimiento en recepción (7-4 y 9-6), dando la sensación de tener la gasolina justa después de las exigentes primeras semanas de preparación física.

Palma no bajó de marcha, dos al menos por encima de Unicaja Almería, y disfrutó de su tránsito hacia la final frente a Guaguas (13-7). Fran Iribarne en la posición de opuesto, probando y regulando los esfuerzos de sus hombres, fue una decisión de un Berenguel que supo leer la situación, una gran ocasión de tomar vuelo frente a un grandísimo adversario. Como muestra de las ganas de los de Dreyer, con 18-14 discutieron con intensidad un balón dudoso que se había dado a Unicaja, y con 24-21 y un animado Charly Jiménez, el técnico brasileño pidió un tiempo que cortase al que había sido su jugador las dos pasadas temporadas. El final del partido llegó con un 25-21 y puede que demasiados ‘minutos de la basura’ en todos los sets, si bien todo sirve para la construcción de lo que se quiere proponer en Los Planos.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios