La comedia de O’Hara
Misión imposible: entrar o salir del nuevo campo
Almería ya contaba desde el 24 de agosto de 1976 con un flamante campo de fútbol ¡de césped! jubilando ya el vetusto campo de La Falange. Pero con las prisas por acabarlo, ‘se olvidaron’ de un par de detalles: hacer aparcamientos y dotarlo de entradas/salidas adecuadas. Allí cada uno dejaba el coche donde podía, llegando poco a poco; pero todo el mundo salía a la vez y te encontrabas el coche encerrado. Paciencia. La vía que accedía al campo, de apenas cien metros, salía directamente a la N-340 y, como los partidos eran entonces a las 5 de la tarde, la salida coincidía con el regreso a Almería de quienes había ido a pasar el domingo a su pueblo... y no había otro acceso a la capital que esta carretera. La foto ilustra bien el caos que se organizaba a las salidas: coches provenientes de la provincia, autobuses, motos, peatones ¿Ven algún policía? No. Había gente que iba andando pero cogía muy lejos. La ciudad acababa al final de la calle Granada en el cruce con carretera de Ronda y, a partir de ahí, todo era campo. Sólo estaban la gasolinera y el bar El Andaluz. Hubo que esperar a 1983 para que se urbanizara la zona aunque no demasiado. Los accesos se hicieron al hospital, no al campo. En lo deportivo, el nuevo campo despertó a la afición. El primer partido oficial fue ante el Melilla (3-1). Toda la Liga fue un codo con codo con el Real Murcia, al que se ganó aquí 2-0 (Rojas y Polo), pero finalmente la A.D. quedó segunda y ascendió a la nueva categoría: 2ªB. Lo veremos.
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