Los viejos tiempos

19 de enero 2026 - 03:08

Hace una semana en este mismo espacio y previo al resultado final de la Supercopa de España, reflejaba la idea que Xabi Alonso caminaba sobre el alambre, como una especie de funambulista cuyos ojos no alcanzaban a divisar el final cordel. Entonces su equipo perdió, pero dio la cara y entonces se interpretó, al menos por unas cuantas horas, que una dulce derrota permitiría al técnico tolosarra continuar al frente del Real Madrid. No fue así. Xabi estaba condenado de antemano y ya no contaba con el respaldo de la dirigencia, parte de la afición y varios jugadores, como pudo observarse una vez que acabó el encuentro; mientras el DT intentaba de manera cortés homenajear al rival, Mbappé se llevaba a sus compañeros al vestuario, desautorizando al míster. Las dudas, la falta de un patrón de juego identificable, las derrotas y sobre todo el encontronazo con varias estrellas del equipo, acabaron por precipitar al vacío a Alonso, quien ha mantenido los buenos modales hasta el final. El vestuario del Madrid por momentos me recuerda a aquel de los galácticos que provocó la dimisión entonces de Florentino Pérez. Jóvenes millonarios que se resisten a la autoridad y se quejan del trabajo semanal que implica preparar un partido. Pero la cosa no quedó ahí y la dirección deportiva entrega la vara de mando a Arbeloa, una especie de hooligan que en mi opinión siempre ha hablado más de lo que ha jugado. Al ex defensor le tocó tres días después asumir la derrota contra el Albacete por Copa del Rey y sin ninguna autocrítica, como un aprendiz de Mourinho, se ha dedicado a enfrentar a todo el que cuestione el juego de la escuadra. Vuelven los viejos tiempos.

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