En tránsito
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Que Almería es una gran productora de hortalizas a nivel mundial es conocido por todos en esta tierra. Pero lo que no se conoce tanto es que uno de los pilares europeos de la seguridad alimentaria se encuentra también en Almería, y más concretamente en la Universidad. Se trata del laboratorio de referencia de la UE para residuos de plaguicidas en frutas y verduras, el EURL-FV. Este laboratorio, dirigido y coordinado por profesores e investigadores de la UAL, tiene como función principal la de dar soporte científico-técnico a la red de laboratorios que analizan residuos de pesticidas dentro del control oficial de la UE.
La figura de los laboratorios de referencia surge del reglamento europeo de control oficial, que pretende aplicar el mejor control posible para asegurar la calidad de los alimentos que consumimos. Este sistema de control es, sin lugar a duda, un ejemplo a nivel internacional.
Otra de las funciones del EURL-FV es la de dar asesoramiento científico a la Dirección General de Salud y Seguridad Alimentaria de la Comisión Europea (DG SANTE) en el desarrollo de programas de control y legislativos (para fijar los Límites Máximos de Residuo, o para decidir los plaguicidas que se incluyen en la lista de compuestos prioritarios que deben analizar los laboratorios europeos). Una importante actividad que lleva a cabo el laboratorio de referencia es la elaboración y actualización de las Guías de Control de Calidad. Estas guías son el documento de referencia para los laboratorios oficiales que analizan residuos de pesticidas en alimentos y piensos, y contienen los requisitos necesarios en cuanto a validación de métodos y control de calidad analítico, con la finalidad de asegurar la calidad de los resultados emitidos por los laboratorios. Dentro de la asistencia científica a los laboratorios, el EURL-FV organiza anualmente cursos y talleres para los laboratorios nacionales de referencia. Precisamente hoy está celebrándose en la Universidad de Almería el segundo día de estos encuentros, en el que representantes de laboratorios de todos los Estados miembros se reúnen para compartir conocimientos acerca de avances científicos en el área del análisis de residuos de pesticidas.
Con todo esto podemos afirmar que, gracias al sistema de control de residuos de plaguicidas en alimentos dentro de la UE, los alimentos que consumimos son seguros.
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