La casa de los 10
José Antonio García Alcaina
Una provincia más protegida
Centenares de almerienses se dieron cita en el bello entorno del Castillo de Santa Ana y el Faro de Roquetas de Mar - El Puerto - para presenciar el solemne y principal acto cívico-militar en la provincia de Almería con motivo de canónico patronazgo de la excelsa y devocional Virgen del Pilar sobre el Benemérito Cuerpo de la Guardia Civil, también patrona del Cuerpo de Correos y Telégrafos, y mostrar de esta forma tan humilde y afectiva a pie de calle, el más sentido testimonio de apoyo a la labor que realizan los/as Guardias Civiles en todo el territorio nacional en mantenimiento de la seguridad y el orden constitucional, como en misiones internacionales. La Guardia Civil desde que se fundase allá por 1874 por el Duque de Ahumada, siempre ha prevalecido en su cordón umbilical la lealtad y fidelidad al Estado, palabras reflejadas en su bello himno "Guardia fiel de España entera, que llevas en tu Bandera el lema de paz y Honor", con las cuales realizan un admirable trabajo con sentido vocacional en todas las tareas y encomiendas gubernamentales que realizan en España con vigor, firmeza y constancia.El acto que coincide con la Fiesta Nacional de España, la Fiesta de la Hispanidad, presidido por el Subdelegado del Gobierno de la Nación Dr. Manuel de la Fuente y al mando operativo el Coronel Jefe Arturo Prieto, pusieron de manifiesto con sus correspondientes panegíricos de exhortación y ante la presencia del Alcalde la ciudad Gabriel Amat y otras autoridades, el ejemplo de ciudadanía pacífica en toda la sociedad civil roquetera en la que convergen más de un centenar de nacionalidades, consiguiéndose esta situación con la excelente gestión y buena gobernanza de políticas activas de formación académica y profesional y empleabilidad, lo que coadyuvan esta labor civil a la magistral tarea de la Guardia Civil, cimentada en una abnegada y alta profesionalidad en todo el término municipal. Un momento siempre es emotivo, es cuando se rinde tributo con un silencio espiritual quebrado con las lágrimas del sonido del cornetín y las preces de los guiones, a los guardias civiles caídos en acto de servicio a lo largo de su historia, con especial referencia la más contemporánea de manos del terrorismo etarra, así como en operaciones y misiones internacionales de ayuda humanitaria y para la estabilización de zonas en conflicto bélico. ¡Viva la Guardia Civil!
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