Notas al margen
David Fernández
El PSOE ha desconectado de la mayoría
Toda una generación de jóvenes y no tan jóvenes esperan una vivienda asequible, y el caprichoso mercado inmobiliario está arruinando la economía de las nuevas generaciones. Siguen los topes de edades, las ayudas para jóvenes de 18 a 35 años. ¿Y los de 36 a 40? Muchos ciudadanos de estas edades continúan sin poder acceder a una propiedad. La vivienda es un derecho, no un lujo que, recuerdo a quien le compete, está recogido en la Constitución y que debe cumplirse independientemente de la edad. La clase media trabajadora dedica entre el 60% y el 70% de su salario para comprar o alquilar una vivienda. Los fondos buitre, los inhumanos propietarios, e incluso, las inmobiliarias, creo que sería muy importante que el Gobierno impusiera una ganancia máxima por la venta o por el alquiler, se están enriqueciendo a costa de empobrecer a toda una generación de ciudadanos.
La colaboración entre gobiernos, sector privado y sociedad civil será crucial para encontrar soluciones sostenibles para que todas y todos puedan vivir justamente.
También te puede interesar
Notas al margen
David Fernández
El PSOE ha desconectado de la mayoría
Crónicas levantiscas
Juan M. Marqués Perales
La paradoja de Montejaque
Plaza Vieja
Llenar de vida el Casco Histórico de Almería
La esquina
José Aguilar
El verdadero miedo de Rufián
Lo último