En tránsito
Eduardo Jordá
Vivienda
Bajar a la farmacia a por ese encargo que llegaba por la mañana temprano, y aprovechar para ir a la Plaza a comprar la fruta o llevar al zapatero un par de zapatos para ponerle las tapillas nuevas es el plan perfecto de una mañana de recados. Que a veces y según el día, se completa por la tarde, aunque dé más pereza en salir y más con esta humedad que nos embarga, que a menudo suele terminar con un café y una bollería de la pastelería-panadería de la esquina. Para muchos, una delicia, para otros, un despropósito que no encaja en su ajetreado día al que le falta horas.
Establecimientos entrañables, negocios con ciertos años, tiendas de toda la vida… Hoy, más que nunca, estos comercios de barrio se erigen como símbolos de que la compra en tu zona de confort y de proximidad a tu casa es un acto de amor a tu ciudad en el que no tienen cabida ni la desidia ni la falta de tiempo. La supervivencia del comercio local depende, en gran parte, del apoyo de los vecinos.
También te puede interesar
En tránsito
Eduardo Jordá
Vivienda
Relojes de Arena
Víctor Pérez Castro
Reloj de ceniza
Reflejos
Francisco Bautista Toledo
Okupas
Paisaje urbano
Eduardo Osborne
Pregonar la discordia
Lo último