OPINIÓN
Una de cal y otra de arena
Por donde empezar. Por la humanidad en sus mejores ejemplos. Los vecinos de Adamuz, Córdoba, y de todos los pueblos colindantes. Imposible perder la esperanza por España. Ante el desastre y el sufrimiento del prójimo brota incontenible lo mejor de la sociedad civil española. Aún late el alma, corazón y pensamiento de los españoles. Entonces ¿hasta cuando la molicie del sectarismo, cainismo, ignorancia, crispación y necedad? Los españoles tenemos que responsabilizarnos de nuestros errores y actuar en consecuencia de una vez por todas. Nos pertenecen el buen gobierno, administración, conocimiento de nuestra Nación y toda su historia. Si queremos enmendar con bien nuestra escandalosa y pobresista decadencia, no hay más remedio que afrontar con sinceridad y valor nuestra realidad ¡Qué difícil es en España conjugar el verbo unir! Sobre todo desde los desastres de los siglos XIX y XX ¡Y como lo han fomentado politiqueros, politiquillos y politicastros! Y ahora la recua de politicuchos sin arte, oficio ni industria que nos gobiernan. Que talento el suyo. Estamos asediados por una presión fiscal hambreadora. ¿En qué menesteres se gastan el dinero que pagamos estos estatistas del saqueo contra España? ¿Dónde nos han colocado en el tablero de los intereses de la política exterior? Delenda est tyrannía. La tiranía debe ser abolida. Alineados con toda dictadura que les pague chalet, cargos internacionales y otras gabelas. Lobbies para la depredación y ruina de España. Para cambiar el censo electoral. Propaganda para la envidia, ignorancia y fanatismo ¿Cuándo vamos a liberarnos de toda esta inmundicia que nos lleva a la barbarie? Acaso no hemos aprendido nada del Covid-19 y los desastres de La Palma y Valencia. Cada lunes leo con suma atención la columna de Antonio Piedra en Diario de Valladolid. En su artículo La idiotez como tabla de salvación (19/01/2026) escribe una reflexión que necesitamos con urgencia: “Restablecido el vínculo enfermizo entre amo y esclavo, España es hoy un inmenso pudridero escurialense, un meme de peramato en ácido sulfúrico, y una mamarrachada de puteoritas y ladrones subidos a una tabla de surf a punto se ser engullidos por un tsunami”. En la brillante adaptación que Gullermo del Toro ha hecho de la novela Frankenstein de Mary Shelley, Elisabeth le dice a Víctor “Sólo los monstruos juegan a ser Dios”. Delenda est tyrannia.
También te puede interesar
Lo último