Gafas de cerca
Tacho Rufino
Mi boda, la ‘mejón’
Estamos tan conectados a la red, que no hay paso que demos sin que salga a nuestro encuentro la IA, el sensacionalismo o los diferentes titulares mediáticos. Más nos vale que en estos encuentros prevalezca nuestra sensatez, nuestra actitud crítica y la libertad de recapacitar. Sobre todo, para centrar toda nuestra atención en este nuevo mundo que ya tenemos encima.
Ya, en este nuevo escenario internacional, en el paisaje inicial de 2026 y en el Foro de Davos, Mark Carney, primer ministro de Canadá, es reducido burlonamente a Gobernador Carney. Gobernador del Estado 51 de Estados Unidos. Aquí, solo un actor, pretendiendo doblegar a su voluntad lo que se le cruce y huela a dólar, lo puede hacer, Trump. Sin embargo, la identidad nacional de este país, con la frontera más larga del mundo, acaricia, como mejor opción por prosperidad y seguridad, la vía de ser el miembro 28 de la Unión Europea.
Mientras tanto, en esta Europa, en un esfuerzo en solitario de resistencia y de lucha por su frágil vida política, Sánchez, a contracorriente, inicia el desmantelamiento de la gran invisible frontera de los sin papeles. Unos 840.00 según Funcas. Así que, desde abril hasta final de junio, la regularización de inmigrantes y solicitantes de asilo beneficiará principalmente a originarios de Hispanoamérica. Lo que hace más relevante el contraste con Minneapolis (Minnesota). Donde el terror de ICE y el espectáculo de la violencia arremete con el arresto y deportación de millones de inmigrantes ilegales, y carga contra la democracia liberal.
La sonoridad de estos dos modos opuestos de proceder, se ha elevado a X. Donde podemos reconstruir el discurso más allá de la acusación de Musk a Sánchez (se trata de un movimiento de “ingeniería electoral”) o del irónico reproche de Sánchez a Musk (“Marte puede esperar. La humanidad no puede”). De cualquier modo, el discurso anti-inmigración tiene su vida propia con intereses electorales. Influenciando desde la extrema derecha a que otras ideologías, principalmente el centro derecha, lo utilice también. A pesar de la evidencia de que este discurso quedaría debilitado con la bienvenida regularización de inmigrantes mediante acuerdo parlamentario, ya que solo por Real Decreto puede levantar más voces en contra.
Starmer, del Partido Laboralista en el Reino Unido, ha utilizado este discurso anti-inmigración. Merz, del partido conservador CDU en Alemania lo utiliza para mantener votos, además de poder sumar más votos procedentes de la extrema derecha. Y, en la campaña electoral del PP en Aragón hemos podido observar que dando una vez más, y erróneamente, por concedidos los votos de su electorado, esta vez y alegremente, el Partido se infiltra en el extremismo (con el activista Vito Quiles y el grupo musical Los Meconios) para mariscar en el caladero de Vox.
El resultado en Aragón está clarísimo, el ganador de las elecciones en clave nacional ha sido VOX. El ganador en clave aragonesista, y para la reflexión de las atomizadas izquierdas, ha sido CHA. Equidistantes de estas dos posiciones, PP y PSOE pierden, aunque el entendimiento y la lucidez entre ellos siempre tendrán una puerta abierta, “haciendo de la necesidad virtud”.
Ya se sabe, la crispación en la política, y ésta como un problema. Ahí queda Aragón, pendiente de: una aritmética parlamentaria, la aprobación de presupuestos, el desarrollo de su plataforma logística…
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