¡¡Inútiles!! ¡¡Despertad!!
¡¡Inútiles!! ¡¡Despertad!!
La derecha, la única posibilidad de levantar España, como se ha demostrado sobradamente, está haciendo aguas y no se recupera. La derecha, solo habla y habla, pero no convence a nadie, desde que un “farfollas” cobardón y soberbio, llegase a la Moncloa, engañándonos y sangrándonos a impuestos. Y el PP, debería estar más cerca de la calle y de quienes les votan, y saber el sentir de los suyos, no de los que viven del chollo en Génova. Cuando llega la campaña electoral, el PP, se imbuye de una colitis, ya congénita; se pasan años pidiendo una mayoría absoluta; y cuando la tuvieron, la desperdiciaron, propiciando la llegada de un gobierno vergonzoso. A mor de ser sincero, tengo que decir que, muchos – más de los que se creen en Génova – estamos hasta los mismísimos de “blanditos” mandando en el PP; pareciera que, en España, solo las meigas propiciaran el gobierno de España y que para gobernar en la derecha hay que ser temeroso; no de Dios, que eso está bien, sino de las izquierdas; y esa falta de personalidad, se ha convertido en una cobardía congénita que nos está llevando al desastre. Mientras que la izquierda pacta con terroristas, independentistas y sacamantecas de la política, que se llevan fuera de España el dinero que nos sangran a diario; al PP, le da un miedo terrible que les acusen de pactar con VOX porque, según cuatro pesebreros que les han tomado la medida, son la ultraderecha. ¿Y qué? Nos preguntamos millones de españoles. El terrorismo vasco y el catalán, unido al comunismo, han llevado a la tumba a más de mil españoles; y ¡No pasa nada! Nadie se rasga las vestiduras; y VOX, no ha matado a nadie, ni tan siquiera ha agredido a nadie como está ocurriendo con los partidos que pactan con el PSOE, ni tampoco tiene ladrones en la cárcel; y por supuesto, ningún exaltado irresponsable como la Señora que ha dicho, totalmente exaltada “Ojalá podamos barrer de fachas y racistas este país con gente migrante”; y la derecha en vez de contestarle con la misma energía y decirle cuatro verdades a esta gentuza, se rila y se calla por el qué dirán. ¡Que digan lo que quieran! ¡Que se vayan a la mierda! ¿Qué nos importa lo que digan? Lo más lamentable es que el PP – que, en esto tienen más culpa que VOX – ignora que si salen a la calle, verán una España en estado de emergencia; y, si preguntas a los ciudadanos: ¿Qué es lo más urgente? La respuesta es una obviedad; los españoles queremos sencillamente, ¡Que se vaya Sánchez! No en vano, los españoles – y trato de españoles a los que pensamos en España y no en nacionalismos ni independentismos - llevamos siete años diciéndoles lo que queremos, y ellos, se entretienen discutiendo si son galgos o podencos los que nos persiguen; y cada vez, tenemos más cerca la imagen del Rajoy pusilánime, dejándonos en la estacada y haciéndonos perder más de una década. PP y VOX, tienen que pactar, sea como sea; y cuando hayan largado al sátrapa que nos ahoga, entonces, trabajar para deshacer todo el mal que nos están haciendo y volver a España a Europa y no a África o Venezuela, enriqueciendo a tanto sinvergüenza. Pero para eso, hay que decir sin tapujos, lo que van a hacer si gobiernan; y después ¡Hacerlo! Porque hay una cuestión que, muchos tenemos in mente: El PP solo, es incapaz de enfrentarse a la izquierda y derogar todas las leyes inútiles, onerosas, anticonstitucionales, antiespañolas y demás mangancias que han convertido España en la cueva de Alí Babá, pero con miles de ladrones. Para eso, hay que contar con VOX que, de momento, no lleva adosado “ad perpetuam” el dodotis que, en Génova, han convertido en una prenda de uso obligado para ir a la Moncloa. Aquí no se trata de cuantos ministros o consejeros tienen VOX o el PP, se trata de que los “castrati” desparezcan del gobierno de una derecha responsable y valiente; y muerdan cuando tengan que hacerlo. Tanto el PP, como VOX, nos están obligando a dudar entre: ¿Qué votamos? o ¿A quién votamos? Pues las listas cerradas, están hundiendo a nuestro país en el tercer mundo, propiciando que asciendan al poder, inútiles, ineptos, enchufados, putañeros y ladrones. Una ley electoral tan antisistema como la que hay ¡Hay que derogarla! Y para eso, hacen falta agallas de las que, desde que se fue Aznar, carece el PP – o lo disimula muy bien - Porque, para emasculados, ya hubo bastantes con Rajoy y su lamentable periplo.
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