Utopías posibles
Pensamiento crítico en tiempos de guerra
Sánchez no desaprovechará año y medio de aquelarres, antes mítines, todos los fines de semana (haya o no comicios autonómicos), montando un ‘superdomingo electoral’ en junio con las generales, las andaluzas y puede que también las catalanas. De aquí a noviembre de 2027 (adelanto no, retraso) exprimirá el ‘no a la guerra’. La legislatura no acabará en tres meses si la contienda se prolonga o se prolongan sus consecuencias, sería un desperdicio renunciar todos los sábados y domingos a esos saraos orgiásticos, con los asistentes coreando los gritos emitidos por quien está en el atril y con los telediarios ofreciéndonos luego los momentos estelares, eso es lo malo, no acudes a esos actos de desenfreno pero has de tragarte el resumen. “¡Estamos en el lado correcto de la historia!”. Menuda murga con la frasecita de moda, como si sólo hubiera dos lados puros, sin matices, el bueno y el malo. Los historiadores lo contarán (si les da tiempo, pues antes podemos irnos todos al carajo nuclear con estos mandamases mundiales que nos gastamos), pero no nos olvidemos del ‘lado cursi’, muy cursi, increíblemente cursi. Desconozco si esta inmensa cursilería se la habrán contagiado los de Podemos, que ahora menos pero cuando llegaron lo eran en grado sumo. “¡Eres el superhéroe de la democracia, eres el superhéroe de la paz, eres el superhéroe de la dignidad, de los derechos y del feminismo!”, le gritó el sábado pasado la ministra de Igualdad a Pedro, sentado en primera fila en un mitin en Soria. El aludido tendría que haber sentido un poquito de supervergüenza ajena y haber regresado de inmediato a Moncloa volando con su capa y sus superpoderes (más barato así que con el Falcon, que el carburante va a subir mucho). Pero es que unos días antes la ministra portavoz y de Seguridad Social le soltó a Zapatero en un desayuno informativo de no sé qué: “Cada vez que te escuchamos acaricias nuestra inteligencia y el orgullo que sentimos por ti se hincha”.
No sé si Sánchez estará en el lado correcto (sin entrar en detalles), pero sobre todo está en el lado ‘aprovechategui’ de la historia y no va a dejar pasar esta oportunidad única que le concede Trump, así que ni superdomingo ni superleches, esto hay que estirarlo al máximo. Y algunas ministras frecuentan el lado cursi: superhéroe, acariciador de inteligencias... ¿Qué nos quedará por oír? A ver si inventan la herramienta ‘Cursy’ para medirse y contenerse.
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