Ciavieja
Y Moreno Bonilla pasó de largo
Por mucha simpatía que cause la caída de un dictador, la captura de Maduro a las bravas por soldados de los Estados Unidos no deja de ser una violación del derecho internacional y de la propia constitución americana. Se acusa a Maduro de narcotraficante y será juzgado un tribunal yanqui. El ejército más poderoso de la tierra, por la santa voluntad de su presidente actúa como policía mundial, sin atenerse a regla alguna. Ha asesinado a un centenar de tripulantes de lanchas rápidas sospechosos de ser narcos, aplicando la doctrina israelí de licencia para matar todo lo que considere un peligro para su seguridad nacional. Estados Unidos ya invadió Panamá a finales del 89 para capturar al general Noriega, dictador que había sido agente de la CIA, acusado de narcotráfico cuando cayó en desgracia.
Lo que ocurre en Venezuela tiene fuertes repercusiones internas en España. En la extrema izquierda, desde la galaxia Podemos, Iglesias, Montero o Monedero ha expresado su apoyo al régimen chavista, acusado a Estados Unidos de querer robar el petróleo y pedido al Gobierno español que rompa con la OTAN. La extrema derecha se sitúa en la euforia y la amenaza. Ayuso lo considera una de las noticias más importantes de todos los tiempos. Abascal da por hecho que esto supone la restauración de la democracia en Venezuela. El eurodiputado de Vox Hermann Tertsch ha avisado que pronto le silbarán los oídos a Zapatero, Sánchez, Montero, Santiago, Ábalos, Borrell, Albares, Bono y otros muchos. El Gobierno y la UE ofrecen mediación y piden desescalada. Y Feijóo considera que ayer fue un mal día para los aliados de Maduro en el Gobierno.
Confinar en una Santa Helena al estrafalario pequeño Napoleón venezolano no es una señal de defensa de la democracia, sino un aviso de que el afán depredador de la primera potencia del mundo no tiene límite. Ahora, ¿qué será lo siguiente? ¿La Guardia Nacional patrullando las calles de Chicago, Nueva York o Los Ángeles? Trump reclama el control del Canal de Panamá. Y esgrime los mismos motivos de seguridad nacional para hacerse con la Groenlandia danesa y europea. Esto nos afecta a todos.
También te puede interesar